Este domingo 28 de noviembre da inicio el Tiempo de Adviento en la Iglesia Católica, debido a ello, los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, enviaron un mensaje a los fieles.
“El Señor nos regala un momento de gracia, por medio de la Iglesia, al vivir el tiempo de Adviento, con el cual iniciamos un nuevo Año Litúrgico, y nos preparamos para recibir a aquel que todo lo ilumina y que nos salva de las oscuridades existentes en nuestra vida”, dice el mensaje.
Exhortan a vivir con gozo el nacimiento de Jesús, símbolo de luz en la oscuridad.
Enfatizaron en que Adviento es una época para volcar la mirada más allá de lo visible; en medio de la pandemia del COVID-19, que ha dejado aún más débil a la sociedad, nos invitan a realizar obras de solidaridad, a reflejar a través de acciones el amor y sentimientos de Dios.
“Quien cree ve; ve con una luz que ilumina todo el trayecto del camino, porque llega a nosotros desde Cristo resucitado, estrella de la mañana que no conoce ocaso”, extraen los obispos de la Encíclica Lumen Fidei, en su número uno.
“Nosotros creyentes debemos tener claridad de conciencia para entender que estamos llamados a difundir la única luz que no se apaga, la luz de Jesús, el Niño que nos nacerá como Salvador y por el cual esperamos en este Tiempo de Adviento”, cita el mensaje de la Conferencia Episcopal.
Los obispos de Costa Rica, también recordaron palabras de su mensaje final de la Asamblea Ordinaria de agosto de 2021, el cual dice “hemos reflexionado como pastores de la Iglesia en las grandes necesidades de nuestro país, en ese pan material que no llega a todos, ni ha alcanzado para todos en los últimos años. Sólo pensando en el bien común, mostrando solidaridad y recuperando y exaltando los valores de nuestra Nación, podremos entonces caminar juntos, con igualdad de oportunidades en esperanza y confianza”.
Encomendaron a la ciudadanía a reflexionar sobre el proceso electoral que se avecina, en febrero de 2022.
Piden a los futuros gobernantes no olvidar “a las clases más desprotegidas del país”; y que, en su gestión, haya “honestidad, conciencia y capacidad de solventar las problemáticas que nos afectan y preocupan”.
Recuerdan a los fieles que Adviento significa la luz que abraza a todos, sin exclusiones, de ahí la importancia de dar de comer al hermano hambriento o dar techo a quienes les falte hogar o empleo.
Los obispos ruegan porque el Mesías nazca en el corazón de todos y transforme la tristeza en alegría.
“Ya nos exhortaba el Papa Francisco en el Ángelus del I Domingo de Adviento, del año 2019, a «estar atentos a nuestro prójimo en dificultad, a dejarnos interpelar por sus necesidades, sin esperar que él o ella nos pida ayuda, sino aprendiendo a prevenir, a anticipar, como Dios siempre hace con nosotros»”, comentaron.
Desean que en Adviento no desperdiciemos el tiempo en lo pasajero o artificial.












