El presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alexander Solís, explicó que el objetivo del aislamiento de los casos positivos de COVID-19 es con el fin evitar que se propague el virus en las comunidades.
Solís comentó que son las comunidades las que deben organizarse para realizar la contención de las personas en condición de vulnerabilidad.
Explicó que es más seguro para la comunidad que se mantengan los casos en un sitio de contención primaria a que las personas diagnosticadas positivas con COVID-19 puedan deambular por las calles.
La CNE y el Ministerio de Salud mantienen esfuerzos para coordinar la instalación de centros de aislamiento en las comunidades que así lo requieran.
Las personas que van a estos albergues son aquellas con diagnóstico positivo, casos sospechosos de COVID-19, con órdenes sanitarias y que las condiciones de vulnerabilidad no les permiten hacer este aislamiento en sus casas, y por eso son remitidos a estos centros.
Solís aclaró que no son centros para atender personas de una nacionalidad específica, están diseñados para atender personas costarricenses y a aquellas que no tengan arraigos en el país.
Para el apoyo comunitario donde se establece un centro de aislamiento se mantiene asesoría de un equipo especializado para el manejo tanto de desechos bioinfecciosos como para la higiene y el lavado de la ropa.
En cuanto a los centros de atención que maneja la CNE, estos iniciaron a mediados de mayo cuando el Ministerio de Salud comenzó a anunciar el tema de los brotes de los transportistas.
Hasta este martes 16 de junio, 72 personas habitantes de calle se albergaban en el BN Arenas y 21 personas más en un hostal en el centro de San José.
Solís detalló que, en cuanto al albergue ubicado en Santa Rosa de Pocosol, hasta este mismo martes no contaba con ningún albergado pues fueron acogidos por sus respectivas comunidades en el Sector Ángeles y de Sonafluca, en donde residen y fueron identificados.
Es falso que hubo fugas del centro de atención de Santa Rosa de Pocosol, mencionó.
Sin embargo, la CNE detectó debilidades en el tema de manejo de desechos bioinfecciosos y el no aporte de algunos equipos de protección personal del sitio.
Alexander Solís dijo que conversaron con el propietario de la instalación para rescindir de la contratación, dados los incumplimientos que se dieron.
19 personas se albergan en el Sector Ángeles; y en el centro de atención de San José hay 15 personas de nacionalidades guatemalteca, nicaragüense, salvadoreña, hondureña y costarricense.












