La Asociación de Desarrollo Integral (ADI) de Río Jesús, de San Ramón, emprendió por medio de un proyecto comunal de fabricación de abono orgánico.
Esta organización cuenta con una planta de producción que genera 300 sacos, lo que equivale de 10 a 12 toneladas por mes de desechos orgánicos que ya no van a contaminar los ríos locales.
Jorge Luis Conejo, tesorero de la ADI, indicó que la idea nació a partir de la gran producción que hay en la comunidad de pollo, cerdo y ganado de engorde.
“Viendo el problema de los desechos producto de estas actividades empezamos a pensar qué hacer y así nació la idea de sacarlos del ambiente a través de un proyecto socioproductivo”, expresó.
Para aprovechar sus recursos incluso tuvieron que capacitarse en esta materia.
Además, la asociación trabaja en la recuperación de la cuenca del Río Jesús María, con los finqueros de la zona en temas de sensibilización y buenas prácticas agrícolas.
Con la intención de apoyar a la comunidad en su proceso de producción, gracias al programa Ecomunidades, de la Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad (Dinadeco), se compró un montacargas y una faja transportadora.
Dinadeco aportó ₡23.404.400; el Programa de Pequeñas Donaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, ₡62.500.000; y la ADI, el lote de la fábrica, con un valor cercano a los ₡50.000.000. Se trata de una inversión total de ₡135.904.400.
Geovanny Jiménez, presidente de la ADI, destacó que este es un proyecto “muy ambicioso”.
“Queremos convertirnos en una organización autosostenible. En este momento estamos en conversaciones con diversas instituciones para que este sueño crezca con el tiempo. Con la Municipalidad de San Ramón queremos traer todos los desechos de la feria del agricultor y convertirlos en abono”, agregó.
El proyecto recibió la Medalla al Mérito Agrícola 2019, por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería, por su aporte en la innovación en el campo de la producción orgánica.











