El Ministerio de Seguridad Pública informó que gracias al trabajo entre las autoridades de Costa Rica, Panamá y Estados Unidos se logró desarticular una importante estructura de crimen organizado.
Se trata de la Operación “Matsu”, la cual se efectuó en la Frontera Norte y Sur.
La organización se dedicaba al tráfico ilícito de migrantes y delitos conexos como legitimación de capitales.
De acuerdo con el Ministro de Seguridad Pública y Ministro de Gobernación y Policía, Mario Zamora, la banda delictiva les cobraba a las víctimas entre $4.000 y $40.000.
El operativo contó con la participación de personal del Organismo de Investigación Judicial, la Unidad Especial de Intervención (UEI) del Ministerio de la Presidencia, Fuerza Pública y Policía Profesional de Migración.
El jerarca indicó que se realizaron 23 allanamientos y se detuvieron 20 personas.
En Los Chiles, por ejemplo, decomisaron siete armas de fuego, dos armas no letales y 3.779 municiones de diversos calibres.
“Este grupo delincuencial organizado se dedicaba a movilizar migrantes, en su mayoría de nacionalidad china, además de otras nacionalidades como vietnamitas, venezolanos, ecuatorianos y peruanos, desde China o bien de Suramérica utilizando rutas terrestres, marítimas y aéreas”, detalla el informe.
Los presuntos líderes de esta red delictiva fueron identificados con los apellidos Blanco Mora, Murillo Li, Espinoza Sandoval, Espinoza Cambronero, Cerda Duarte y Guerrero Miranda, todos costarricenses.
“Ellos presuntamente se encargaban de la logística, al trasladar a las personas migrantes, alojarlas y ocultarlas hasta su salida del país, para lo cual empleaban taxis y autobuses de servicio público, además de vehículos de transporte informal”, añade el informe.
Los detenidos quedaron a las órdenes de la Fiscalía Adjunta Especializada Contra la Delincuencia Organizada para determinar su situación jurídica.
De acuerdo con las autoridades, a lo largo de la investigación se documentó el tráfico de 437 personas.











