Los múltiples y constantes avistamientos de jaguares y ataques a animales de fincas en Caño Negro, motivaron a la comunidad a liderar una iniciativa para la convivencia sostenible.
El objetivo es brindar acompañamiento e información útil a los finqueros de la localidad para disminuir la pérdida de reses y reducir la presión que genera la situación sobre el jaguar, ya que se percibe como el “único responsable de las pérdidas”.
La idea es preservar el hábitat del jaguar y al felino, explicó Renato Paniagua, integrante de Pro Jaguar Caño Negro.
En la actualidad no hay una estimación sobre la cantidad de jaguares que habitan la zona, explicó Paniagua.
Sin embargo, se conoce que estos felinos se mueven constantemente.
Bajan del sector del Volcán Tenorio hacia el Lago de Nicaragua y el Río San Juan, a través de los bosques de ribera del Río Frío en Caño Negro.
“Si la gente extermina un jaguar, va a venir otro a ocupar su lugar”, añadió.
Otras iniciativas incluyen colocación de cámaras trampa para registrar los animales y ajustar las fincas para evitar la depredación de reses, contó Paniagua.
Ya se visitaron las comunidades de Sabogal, el sector Sur de Caño Negro, y se han reunido con los finqueros de la zona fronteriza.
Paniagua explicó que los ataques de los jaguares se dan por instinto de sobrevivencia y disponibilidad de alimento.
La reducción de bosques para dar paso a la agricultura, la ganadería y la cacería, son factores que intervienen en la dieta natural del felino.
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Caño Negro y el Río Frío forman parte de un corredor biológico natural para los jaguares.











