Para cerrar el mes en el que se conmemora el Día del Agricultor Costarricense, nuestro personaje de este viernes 29 de mayo, rinde homenaje a Carlos Quirós Salas, de 53 años de edad, vecino de Quebrada Azul, de San Carlos, quien desde hace ocho años es docente en la Escuela Técnica Agrícola e Industrial (ETAI), específicamente, de la carrera de diplomado en Ciencias Agropecuarias, desde el año 2008.
Su historia comenzó a narrarse en el Benemérito Colegio Agropecuario hace cuatro décadas. Es egresado de la generación de 1989.
Recuerda con gran cariño su paso por la institución que impulsó sus sueños, a pesar de que se caracterizó por ser el más pequeño del grupo de 30 estudiantes que iniciaron lecciones; y, de los cuales se graduaron 12.
Sin embargo, sus raíces vinculadas al sector agropecuario crecieron desde el seno de su familia, de manera muy especial, a través de su padre, Fernando Quirós Cambronero, quien laboró por más de tres décadas en el Ingenio de Quebrada Azul. Tanto él como su madre, Olga Salas Salas, lo bendicen en cada uno de sus pasos desde el cielo.
Quirós contó que se graduó de la carrera de Agronomía, del Tecnológico de Costa Rica (TEC), gracias al apoyo de Arnoldo Chavarría, uno de los dueños de ese entonces, del ingenio donde trabajaba su padre.
En diciembre de 1986, a sus 14 años de edad, llegó al Colegio Agropecuario, es decir, lleva vinculado a la institución 40 años.
Recuerda que, en el proceso de inducción, al cual denominaban, “cursillo”, participaron ese año de 1987, al menos 60 jóvenes. En esa época la institución era solo para hombres en los niveles de décimo a undécimo.
De hecho, don Roberto Brenes Delangton, actual director de la ETAI, fue profesor suyo en esa época.
“La actividad que nosotros teníamos ahí, en ese momento, dentro del Agropecuario era bastante intensa, porque trabajábamos muchísimo, pero eso nos permitió a nosotros desarrollarnos como hombres, como seres humanos, porque había que compartir con los compañeros, había que ser solidarios con ellos. Ahí aprendimos a valernos por nosotros mismos”, manifestó.

Durante algunos años tuvo un emprendimiento relacionado con el sector ferretero, pero la vocación de la docencia siempre ha estado muy presente en su vida y corazón; y, fue así como asumió el reto con un curso de maquinaria agrícola.
Quirós, ya tenía experiencia, pues cuando estudiaba en el TEC fue asistente de uno de sus profesores.
Actualmente, él imparte los cursos de Maquinaria Agrícola, Salud Vegetal, Edafología y Producción para la Seguridad Alimentaria, en la ETAI.
A todos sus estudiantes les comparte un vehemente mensaje, pues considera al sector agropecuario la base de la subsistencia de millones de familias alrededor del mundo.
La vocación de Carlos se nota desde las aulas hasta el campo, su pasión por enseñar y compartir sus conocimientos con la comunidad lo delatan, una labor que espera seguir motivando con las próximas generaciones mediante el trabajo de la tierra de manera responsable.












