Este viernes 28 de mayo, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) aprobó el plan de inversión que permitirá a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) recurrir a los hospitales privados para la atención de pacientes negativos por COVID-19, y de esta manera, priorizar la estructura pública para los pacientes internados por coronavirus.
La CCSS podrá, a partir de ahora, iniciar el traslado de pacientes a cuatro centros privados: Clínica Bíblica, Hospital Cima, Hospital Metropolitano y La Católica.
El Plan de Inversión fue aprobado por un monto de ₡2.399.237.242.
Los pacientes que podrán ser ingresados a los centros médicos privados deberán ser negativos por COVID-19 y que requieran una estancia corta de entre tres y cinco días como máximo.
“En caso de que la persona entre en un cuadro de gravedad deberá ser remitida nuevamente a un hospital público para recibir atención de un especialista”, explicó Alexander Solís, presidente de la CNE.
Se acordó que no se remitirán pacientes que requieran procedimientos invasivos o quirúrgicos, enfermedades oncológicas, o algún tipo de aislamiento.
Entre los términos acordados están el internamiento del paciente con su respectiva cama por estancias cortas, servicio de transporte extra hospitalario, exámenes de laboratorio y radiología e insumos o suministros como agujas suturas, catéteres, entre otros.
Los dineros para este Plan de Inversión serán aportados por el Fondo Nacional de Emergencia.












