Las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) alertaron que los servicios de atención primaria y hospitalización podrían saturarse en pocas semanas si continúa el incremento de nuevos casos COVID-19 por la variante Ómicron.
El Dr. Román Macaya, Presidente Ejecutivo de la CCSS, en conferencia de prensa, este sábado 8 de enero, advirtió que el actual contexto epidemiológico de la pandemia en Costa Rica, tras la identificación de la variante Ómicron con presencia de forma predominante “lleva a un contexto en el país que no tiene un precedente en todo el curso de pandemia”.
Ómicron cuenta con una tasa de presencia de enfermedad grave menor que la variante Delta, condición que sin duda es favorable, sin embargo, el jerarca advierte que, “debido a la enorme capacidad de producir nuevos contagios, el número de personas que podrían requerir de hospitalización, ya sea en camas de salón, en cuidados intensivos o morir, puede ser considerablemente alta ante un gran número de personas afectadas”.
El Dr. Macaya enfatizó en que la variante proyecta “que se requerirá de una gran demanda de los servicios médicos en la consulta externa, así como servicios de urgencias y de Emergencias, posiblemente con incrementos en las hospitalizaciones y fallecimientos en las siguientes pocas semanas, pero que aún no se ha presentado”.
El jerarca explicó que, a partir de la segunda semana de enero, se podrían superar los 5.000 casos diarios, uno de los niveles más altos alcanzados durante la pandemia.
Enfocada en atender la demanda, los servicios de Urgencias y Emergencias de la CCSS, han vuelto a los niveles de atención previo a la pandemia, por accidentes de tránsito, violencia social, infartos, por mencionar algunos ejemplos.
Macaya insta a la ciudadanía a mantener el lavado de manos, uso de mascarilla, distanciamiento y vacunación.
Desde ahora, la institución se prepara para enfrentar el posible escenario de incremento acelerado de casos.
Entre las acciones que se implementarán destacan estrategias para facilitar el acceso a pruebas de laboratorio a la población general, coordinación activa con los Comités Locales de Emergencias y Cendeisss y ampliación de bolsas de empleo de funcionarios elegibles.
Adicionalmente, los centros hospitalarios activaron las fases para el escalamiento estratificado de camas COVID-19.
La fase 1, consiste en la distribución de casos en la red hospitalaria para atención COVID-19; la fase 2, apertura en camas en hospitales nacionales; la fase 3, ampliación de casos leves a nivel regional; y la fase 4, implementación de medidas extraordinarias.
Actualmente la CCSS tiene una capacidad máxima óptima de camas de Unidad de Cuidados Intensivos para COVID-19, de 271.
En camas salón habilitadas se dispone de 496, con una meta máxima de 986.












