Dariel Ramírez, es un papá de 28 años de edad vecino del distrito de La Tigra de San Carlos.
Ramírez fue hijo único e ingresó a sus 20 años de edad en la academia para policías de nuestro país y se convirtió en padre a sus 22 años.
Asegura que convertirse en papá es el sentimiento más grande que pueda existir y no olvidará la fecha del 19 de marzo de 2015 cuando lo vivió por primera vez, cuando nació su hijo Dariel Mateo.
Aunque convertirse en padre fue uno de sus inicios quizás más amargos debido a que ejercía su labor en La Uruca, San José y le costaba mucho ver a su pequeño por la distancia, eso fue algo de lo que el destino se encargó, pues desde hace tres años Ramírez labora como policía en La Fortuna de San Carlos.
Ahora que Ramírez está cerca de su hijo de cinco años de edad, quien lleva su nombre, asegura que le enorgullece poder llegar a visitarlo a casa y que su hijo lo reciba con un abrazo, y que su pequeño lo vea como un espejo, aspirando a llegar a ser como él cuando sea grande.
Dariel laboró lejos de su hijo casi tres años.
Para Ramírez es motivo de alegría ver a su pequeño orgulloso de su padre, asegura que cuando llega a casa siempre le pregunta cómo estuvo su día.
Añadió que lo más maravilloso que tiene como papá es que su hijo desde el momento en que llegó a su vida es su compañero y su mejor amigo, sea para ir al supermercado, al cine o hacer un mandado.
Para su pequeño, el poder de súper papá de Dariel es el ayudar y servir a los demás a través de su profesión como policía.
Dariel y su hijo nos muestran ser un ejemplo de amor fraterno, de buenos amigos y compañeros para toda la vida, un lazo que solo papá nos puede dar y que por más adversidades o distancias no se romperá.













