El Ministerio de Seguridad Pública informó que, en lo que constituye el segundo golpe en menos de dos semanas contra organizaciones criminales dedicadas a la minería ilegal en la Frontera Norte, la Fuerza Pública desarticuló otro campamento minero clandestino ubicado en el Cerro Conchuditas, en el distrito de Cutris, de San Carlos, exactamente a orillas del Río San Juan.
De acuerdo con el informe policial, cuando los oficiales ingresaron al sitio localizaron una gran cantidad de sospechosos, la mayoría de los cuales huyó hacia la montaña.
No obstante, cerca de 150 personas permanecieron en el lugar y reaccionaron de manera agresiva, al atentar contra la integridad física de la Fuerza Pública.
“Algunos de los oreros portaban armas de fuego, las cuales accionaron contra los oficiales, mientras que otros intentaron agredirlos utilizando machetes, barras de hierro y sachos”, añaden.
“Debido a la agresión directa e injustificada, los policías se vieron obligados a hacer uso de sus armas de reglamento para repeler el ataque y resguardar su integridad física. Afortunadamente, ninguna persona resultó herida durante el incidente”, indicaron las autoridades.
Estas personas también huyeron hacia el Río San Juan y otros sectores boscosos de la zona.
Una vez controlada la situación, la Fuerza Pública localizó aproximadamente 5.000 sacos con material minero, equivalentes a unas dos toneladas y media de sedimento; del cual, las organizaciones criminales habrían extraído importantes cantidades de oro.
Asimismo, ubicaron y desarticularon 147 piletas utilizadas para procesar material minero, cada una equipada con sistemas de filtración y cargadas con sedimento.
En el sitio también fue encontrado un sistema de tuberías utilizado aparentemente para labores extractivas ilegales, diez plantas eléctricas, once bombas sumergibles, gran cantidad de mangueras, 1.000 sacos vacíos utilizados presuntamente para almacenar material minero, aproximadamente 100 kilogramos de cal, 40 kilogramos de cianuro y 60 litros de gasolina.
De igual forma, se destruyeron 96 tiendas improvisadas hechas de plástico, las cuales estaban equipadas con cilindros y cocinas de gas.
El comisionado Raúl Rivera, director general de la Fuerza Pública, reiteró que seguirán fortaleciendo la presencia policial en la zona mediante patrullajes aéreos, terrestres y acuáticos para resguardar la soberanía nacional, las comunidades fronterizas y los recursos naturales.











