Este viernes 12 de abril, nuestro personaje es la artista sancarleña, María José Vargas o “Maché”, como mejor le llaman desde niña sus seres queridos; y, quien ha destacado en los escenarios, especialmente por su habilidad con el chelo, un instrumento que por su tamaño y melodía cautiva a su público de inmediato.

Vargas tiene 31 años de edad, cursó Primaria en la Escuela José María Vargas Arias; y, Secundaria, en el Colegio Técnico Profesional (CTP) de Venecia, donde se graduó en Secretariado Ejecutivo.
Estuvo desde 2012, por ocho años, en San Ramón, cuando ingresó a la Universidad de Costa Rica, a la carrera de Ingeniería Industrial; simultáneamente, se integró al Conservatorio de Música de Occidente, para llevar la carrera de Violonchelo.
María José contó que hasta fue parte de la Banda Sinfónica de la universidad con el objetivo de aspirar por una beca para capacitarse en música.
Cuando cursaba ambas carreras, por dos años, recuerda, que prefería practicar con su instrumento, que resolver los problemas de cálculo y química, hasta que tomó la decisión de dedicarse 100% a la música.
Para 2015 comenzó a estudiar también Educación Musical.
María José es oriunda de Venecia, pero desde hace un año vive en Muelle. El cambio en su residencia lo realizó cuando felizmente se casó.

Asegura que la pasión por la música siempre la ha acompañado, incluso, desde que era muy pequeña.
Parte de su historia se narra cuando a los 5 años de edad, le pidió a su papá, Ismael Vargas Valverde, que era director de bandas, que le comprara un redoblante. Aún conserva este instrumento.

María José integró por años el coro de su parroquia, la cual considera que fue una oportunidad para desarrollar su oído musical.
Desde su paso por el coro de la Iglesia, María José asegura que no ha dejado de cantar los fines de semana en las Eucaristías. Asegura que es un servicio que mantiene en honor al Señor.
Vargas, recientemente, fue parte de la producción del cover de la canción: “Padre vuelvo a ti”, del Grupo Kairou, un canto de la Diócesis de Ciudad Quesada, para la campaña cuaresmal 2024, que reunió a diversas voces locales en armonía y fe.
De hecho, destacó que, tras dispersarse el coro de su parroquia, con el paso del tiempo, fue como se dio paso a ofrecer sus servicios para cantar en Misas en otras filiales, además de eventos especiales y sociales, como bodas.
Contó que, entrando en el periodo de la pandemia del COVID-19, volvió a San Carlos, dejó los grupos musicales que integraba en San Ramón y comenzó a ofrecer sus servicios individualmente.
Se siente muy agradecida por cómo la acogieron los sancarleños como artista.

María José también enseña música a estudiantes de todas las edades y diferentes instrumentos en Aguas Zarcas. Su academia se llama Musicarte.
La joven resaltó sentirse también muy agradecida con los músicos locales con quienes ha tenido la oportunidad de trabajar y compartir escenarios, pues ha aprendido de ellos y la han catapultado en la experiencia.
Se proyecta a futuro continuando como artista, enseñando a través de su academia y compartiendo en los eventos especiales de los sancarleños. Le gustaría formar un grupo donde pueda apoyar la cultura del cantón.
En su trayectoria, el mayor aprendizaje que guarda en su corazón, es la sensibilidad de cómo en los pequeños logros, se manifiesta el éxito y la felicidad.
Su trabajo y música lo pueden seguir a través de sus redes sociales: Maché Music.
María José canta y toca, además del violonchelo, la guitarra y el piano; sin dejar de lado, al redoblante y el ukulele.













