La Diócesis de Ciudad Quesada celebra el ingreso de cuatro nuevos seminaristas al Seminario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles.
Se trata de Lucas Araya Alfaro, Denis Alemán Brenes y los hermanos Luis Villalobos Mena y Warner Villalobos Mena. Ellos iniciarán próximamente su proceso formativo camino al sacerdocio.
Conocemos su historia y de qué forma recibieron el llamado del Señor a esta misión evangelizadora.
En el caso de Lucas, oriundo de La Cruz de Peñas Blancas, de San Ramón, se dedica al servicio al cliente en un call center dedicado a los registros crediticios de consumidores estadounidenses.
Se describe como alguien que está buscando mejorar y acercarse a Dios y como un joven que ha aprendido que uno de los valores más importantes que tiene el ser humano es la lealtad. Es tranquilo, disfruta pasar tiempo de calidad con sus seres queridos y hacer el bien.
Según contó, su llamado vocacional se dio paulatinamente desde la pandemia del COVID-19 en 2019.
En ese entonces trabajaba en una entidad bancaria estadounidense con sede en Costa Rica y fue transferido a Guanacaste; él aceptó con el ideal de capacitar a los nuevos colaboradores, subir de puesto y generar mayores ingresos.
En ese tiempo también inició su proceso de conversión luego de muchos años de no practicar la fe católica y decidió buscar dirección espiritual momento en el cual se topó con un sacerdote joven de tan solo 28 años de edad.
“Pasando por la Casa Cural de Liberia fui a buscar dirección espiritual y conocí a un sacerdote que tenía cuatro meses de ordenado, tenía 28 años en aquel entonces. La verdad es que yo quedé impresionado de ver que ese hombre era una persona que se sentía tan realizada con su vocación al sacerdocio. Yo decía, es un joven de 28 años, es un hombre igual que yo, ha renunciado a todo y es feliz. Me llamó mucho la atención de manera poderosa, en aquel entonces, lo que yo percibí fue un hombre que le pertenecía por completo a Cristo, un joven que le pertenecía, que estaba consagrado en su totalidad al Señor. Entonces, yo quería eso, a mí me entró ese deseo, yo quería también ser consagrado y pertenecerle a Cristo, completa y absolutamente, verdad”, narró Lucas.
De ahí en adelante las manifestaciones del Señor se continuaron dando, así como su fe ante el Santísimo.
En 2021 regresó a su hogar donde continúo con los procesos para ingresar al Seminario Nacional. Estuvo tres años fuera y ahora este 2025 retoma el proceso con gran alegría.
Por otro lado, Denis es oriundo de Los Chiles, Frontera Norte, trabaja y es catequista.
Se describe como un ser alegre, optimista y que todos los días busca sonreírle a la vida.
Su llamado vocacional inició cuando finalizaba su Secundaria y contó que confrontado con su realidad se animó a iniciar un proceso de discernimiento con los frailes franciscanos de su comunidad.
Ahora fue aceptado en el Seminario, una oportunidad que considera un regalo de Dios que asume con compromiso y apertura para responder al Señor en las diferentes realidades.
“De esta nueva etapa en mi vida espero fortalecer mi vocación y crecer como ser humano, y así de la misma manera, enamorarme cada día de Jesucristo”, dijo.
Junto a ellos, dos hermanos procedentes de la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria de Venecia se suman al grupo que pone la esperanza en el Señor para darle una respuesta afirmativa en este camino de discernimiento.












