El diálogo entre las generaciones, como base para la realización de proyectos compartidos; la educación, como factor de libertad, responsabilidad y desarrollo; y, el trabajo para una plena realización de la dignidad humana, «son esenciales para la gestación de un pacto social, sin el cual todo proyecto de paz es insustancial».
De esta manera, el Papa Francisco emitió su mensaje con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, número 55, que la Iglesia celebra año con año, cada 1 de enero.
«Todo diálogo sincero requiere siempre una confianza básica entre los interlocutores. Debemos recuperar esta confianza mutua. La actual crisis sanitaria ha aumentado en todos la sensación de soledad y el repliegue sobre uno mismo», señaló Su Santidad.
Bajo el título: «Diálogo entre generaciones, educación y trabajo: instrumentos para construir una paz duradera», el Papa centra su mensaje en la necesidad de dialogar y en fortalecer el trabajo y la educación. «Los grandes retos sociales y los procesos de construcción de la paz no pueden prescindir del diálogo entre los depositarios de la memoria ―los mayores― y los continuadores de la historia ―los jóvenes―; tampoco pueden prescindir de la voluntad de cada uno de nosotros de dar cabida al otro, de no pretender ocupar todo el escenario persiguiendo los propios intereses inmediatos como si no hubiera pasado ni futuro».
Durante el 1 de enero, el Papa saludó en la Plaza de San Pedro con un mensaje de «paz en todas las tierras».
En el mensaje de la Jornada, el Papa destacó, haciendo un llamado a todos los gobiernos: «invertir en la instrucción y en la educación de las jóvenes generaciones es el camino principal que las conduce, por medio de una preparación específica, a ocupar de manera provechosa un lugar adecuado en el mundo del trabajo».
Asimismo, señaló: «el trabajo es un factor indispensable para construir y mantener la paz; es expresión de uno mismo y de los propios dones, pero también es compromiso, esfuerzo, colaboración con otros, porque se trabaja siempre con o por alguien. En esta perspectiva marcadamente social, el trabajo es el lugar donde aprendemos a ofrecer nuestra contribución por un mundo más habitable y hermoso».












