Los esfuerzos para abastecerse con agua potable en la comunidad de Chorreras, debido al mal estado de los caminos, alcanzaron a los estudiantes del centro educativo unidocente de la comunidad.
Las autoridades aún no han logrado llevar el recurso hídrico potable a la localidad, tras identificar al menos cuatro fuentes contaminadas con mercurio.
Así es que, con pichingas, es como llega el agua potable a la Escuela de Chorreras.
Su directora y profesora, Elida Anneth Conejo Solano, contó a Noticias Santa Clara que, en cada receso, racionan el consumo de agua para cada estudiante, por medio de botellas personales.
Señaló que a través de la Junta de Educación se acordó llevar agua potable en recipientes desde el acueducto más cercano.
Debido a que la fuente de agua que abastece la institución resultó contaminada, la escuela se vio en la obligación de acatar la orden sanitaria y cerrar sus puertas desde el pasado 14 de febrero.
Conejo asegura que la situación la tomó por sorpresa, pese a que ya tenía conocimiento previo de los problemas de contaminación del agua que enfrentaban comunidades aledañas y de las pruebas que se habían tomado a las fuentes locales.
El curso lectivo 2023 contempla la matrícula de 29 estudiantes, todos ellos, cargan su botella con agua al iniciar la clase; y, posteriormente en cada receso.
La docente recalcó que el proceso ha sido complicado, pues algunos niños olvidan que no pueden consumir o utilizar el agua que sale del tubo, pues está contaminada.
Uno de los escenarios más preocupantes, según detalló Conejo, es que, durante el horario de clase, los niños consumen agua que sí es potable, pero por la tarde regresan a sus hogares donde lastimosamente, el recurso es aún más limitado y probablemente las familias deben seguir utilizando el agua contaminada con mercurio.
Recalcó el mal estado de los caminos y reconoció la voluntad del Instituto de Acueductos y Alcantarillados por llevar agua a esta comunidad, sin embargo, hasta el momento aún no llega.
“Al día de hoy las familias de Chorreras siguen utilizando el agua que tienen; y, el agua que tienen, es la que tiene mercurio. Los chicos están un poco confundidos y no siguen los lineamientos al 100%, porque en sus casas, ellos consumen el agua del tubo. He tratado y estamos en el proceso de que en la escuela tenemos que tomar agua en botellitas, porque no podemos utilizar el agua que sale de los tubos, pero a la hora de llegar a sus casas, ellos siguen utilizando con normalidad el agua que sale de los tubos”, reflexionó Conejo.
“En el centro educativo se hace lo posible porque ellos no la consuman, pero no hacemos nada con eso, si en las casas siguen consumiéndola”, añadió.











