Este viernes 13 de febrero, el Ministerio de Cultura y Juventud compartió con el mundo la noticia de que los fósiles de megafauna que habían sido ubicados, recientemente, en una propiedad privada en Cartago, pertenecen a un mastodonte y un perezoso gigante.
Según informaron las autoridades, estudios preliminares, a partir de análisis geológicos del terreno y de las distintas capas de sedimentación, estiman que los restos podrían tener entre 10.000 y 40.000 años de antigüedad.
Se trata de dos especies de la megafauna (mamíferos gigantes), del periodo Pleistoceno.
El descubrimiento incluye restos de un “Cuvieronius”, es decir, un mastodonte gigante emparentado con los proboscídeos; y, un “Eremotherium”, perezoso gigante que habitó el territorio costarricense hace miles de años.
El mastodonte podía alcanzar los 2,7 metros de alto; y, el perezoso gigante, hasta 6 metros de largo, en su época.
“Este hallazgo representa un aporte significativo al conocimiento científico del país, fortalece el acervo paleontológico nacional y posiciona nuevamente a Costa Rica en la investigación regional sobre megafauna”, detalla la comunicación oficial.
La investigación se originó a partir del reporte de un ciudadano, quien alertó sobre la posible presencia de restos fósiles en una propiedad privada.
El equipo técnico que realiza las excavaciones está conformado por doce profesionales en geología, arqueología y biología, con el apoyo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica en prácticas académicas.
La recuperación de los fósiles está liderada por la geóloga Joanna Méndez, del Departamento de Historia Natural, con el respaldo de especialistas en conservación y protección del patrimonio cultural.
El proceso también ha contado con la asesoría del Dr. Lucas Spencer, paleontólogo del Museo de Historia Natural de Nuevo México; y, el acompañamiento del Dr. Guillermo Alvarado, reconocido geólogo y académico costarricense.
A la fecha, se han realizado 13 trabajos de excavación y rescate que han permitido la recuperación de 49 piezas fósiles en total, entre ellas una defensa completa de 1,60 metros, un fragmento adicional de defensa, vértebras, fémur, falanges, costillas y otros elementos óseos que continúan en proceso de identificación y estudio.
Por la magnitud y cantidad de material recuperado, para el Ministerio de Cultura y Juventud, este hallazgo se convierte en uno de los más relevantes registrados en el país.
“Este hallazgo reafirma el papel del Museo Nacional como ente rector en la investigación, protección y difusión del patrimonio natural del país, pero, sobre todo, evidencia el rigor científico, la entrega y el profesionalismo de su equipo técnico, que ha trabajado en condiciones complejas con un compromiso ejemplar al servicio de Costa Rica”, dijo Jorge Rodríguez, Ministro de Cultura y Juventud.
Rodríguez instruyó al Museo Nacional para que inicie el proceso de diseño y habilitación de una sala permanente de exhibición de la colección paleontológica, para que los fósiles puedan estar al servicio de la educación, la ciencia y la ciudadanía.












