Las autoridades han confirmado que las fuentes de agua contaminadas en Pocosol y Cutris están libres de mercurio.
“Desde el Decreto de Emergencia 43949-MP, publicado el 15 de marzo de 2023, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), en conjunto con instituciones como el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AYA), el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y Ministerio de Salud, realizaron acciones para cumplir con un objetivo claro; llevar agua pura y limpia a los distritos”, detalla la comunicación oficial.
Este martes 7 de mayo, los titulares de estas instituciones se apersonaron a los sectores afectados.
“En dos tomas realizadas en meses separados y mediante un informe de análisis técnico, no documentamos mercurio en las fuentes de agua” explicó la Ministra de Salud, Mary Munive.
Gracias a estas noticias se elimina el Decreto de Emergencia y comienza la coordinación interinstitucional para solventar las necesidades de la población.
Como parte de las labores ya realizadas, en una primera fase, la CNE invirtió ₡659 millones para acondicionar 43,5 kilómetros de caminos en un total de nueve rutas que permitieron el tránsito de los camiones cisterna del AyA para transporta agua potable a las comunidades afectadas.
La segunda etapa contempla una inversión de ₡736 millones, donde se beneficiará a las comunidades de Llano Verde, Jocote, Tiricias, Crucitas, Chamorro, El Roble y Chorreras, con la rehabilitación de 18,5 kilómetros más, en seis rutas cantonales en donde se realizará la limpieza, conformación de camino, colocación, extendido, conformación y compactación de material.
Además, el MOPT acondicionará las Rutas #227 y #761.
También se informó que el AYA invertirá ₡7.000 millones para desarrollar un proyecto en donde se abastecerá de agua potable a las comunidades de la zona, aumentando el área de cobertura del Acueducto de Santa Rosa y así asegurar el futuro servicio de agua potable en cantidad, calidad y continuidad para 26.500 personas.
Se iniciará con la construcción de un tanque, 3,5 kilómetros de tubería, seguido de la construcción de 61 kilómetros de tubería adicionales que trasladará el agua hasta las comunidades.
Por último, se construirán 46 kilómetros de tuberías para distribuir el agua dentro de las comunidades, por lo que es necesario una estación de bombeo y un tanque de almacenamiento de agua adicional.
“Uno de los propósitos en esta nueva AYA es desarrollar nuevos proyectos de infraestructura y desenredar otros que durante años estuvieron estancados”, añade Juan Manuel Quesada, presidente del AyA.
El objetivo de las autoridades ahora es “mejorar la calidad de vida de las personas que se vieron afectadas en el pasado, mejorando su presente y futuro gracias al enlace de esfuerzos”.











