Oficiales de la Fuerza Pública destacados en el cantón de Upala, en la Frontera Norte, detuvieron a dos sujetos como presuntos responsables de tráfico ilícito de personas.
El incidente se presentó en horas de la madrugada de este sábado 14 de noviembre, sobre el cruce de Fátima.
En el lugar, agentes a bordo de una patrulla observaron un microbús que hizo caso omiso a la señal de alto, por lo que fue perseguido al menos por seis kilómetros hasta lograr su detención en la entrada del barrio Moreno Cañas.
Se ubicó dentro del carro, a diez nicaragüenses, nueve hombres y una mujer, que no contaban con ningún documento de ingreso al país.
Los nicaragüenses manifestaron que un sujeto que viajaba en el mismo vehículo les cobró ₡30.000 a cada uno por llevarlos desde Nicaragua hasta Naranjo.
La Policía detuvo a un nicaragüense de apellido Urtecho, como presunto responsable de introducirlos de manera ilegal.
El aprehendido no contaba con ningún documento que demostrara su ingreso de manera legal al país, por lo cual se encontraba en condición migratoria irregular, al igual que el resto de sus compatriotas.
También se detuvo a un costarricense de apellidado Palacios, quien manejaba el vehículo en el momento de la detención, vecino de la Ciudadela La Carpio, en la Uruca.
Este indicó que fue contactado por Urtecho desde Nicaragua para el traslado de los inmigrantes.
Las autoridades de la Fuerza Pública indicaron que por orden del fiscal se decomisó el dinero que cancelaron los extranjeros por ingresar a suelo nacional, tres celulares y el vehículo en donde viajaban los indocumentados.
Todos los que ingresaron de forma irregular, fueron llevados a la Policía Profesional de Migración, donde serán rechazados, mientras que los detenidos se trasladaron a celdas judiciales para su debido proceso judicial.
El tráfico de personas es un delito sancionado con penas de dos a seis años de cárcel, según lo establecido en el artículo 245 de la Ley de Migración y Extranjería.












