Jorge Asimbaya Rodríguez es un venezolano de 72 años de edad, residente del Hogar de Ancianos San Vicente de Paúl, de Ciudad Quesada, desde setiembre de 2022.
Asimbaya fue acogido en el recinto, a causa de una bacteria que contrajo cruzando el Tapón del Darién y que le provocó la amputación de su pierna derecha. Esto interrumpió su viaje junto a su hijo, nuera y nietos hacia los Estados Unidos, donde planeaba abrir un Dojo.
Asimbaya es todo un Maestro en diversas artes marciales, es Cinturón Negro, Quinto Dan en Taekwondo; Cinturón Negro, Cuarto Dan, en Hapkido; y, Dragón Dorado, en Kung Fu, estilo Garra de Tigre.
A sus 13 años de edad fue campeón del mundo en Taekwondo. También tuvo su propio gimnasio de taekwondo en Ecuador, pero cerró con la pandemia del COVID-19.
Es instructor policial, militar y de defensa personal; y, profesor de educación física.
Además de su gran trayectoria por el mundo, la gran hazaña que guarda don Jorge en sus recuerdos es la de enfrentar en una competencia mundial abierta, al conocido actor Chuck Norris, quien se colocó como campeón mundial de Karate Do, en 1978.
Asimbaya contó que el encuentro fue cerca del año 1975, en Los Ángeles, California.
Añadió que, durante el encuentro, iba ganando los primeros rounds, sin embargo, perdió la conciencia a causa de un golpe de combate por knock-out, por parte de su contrincante Norris.
Cuando ejecutó esa pelea contra Norris, Asimbaya ya era Cinturón Negro, Primer Dan; y, representaba a su academia El Gran Tigre, Chai Do Kwan.
Tenía alrededor de 27 años de edad.
Don Jorge se abrió camino en varias competencias internacionales, incluso a nivel de tercera edad.
Ha logrado formar a grandes profesionales a nivel internacional, incluidos 54 cinturones negros.
La experiencia de Asimbaya le ha permitido a lo largo de los años, obtener decenas de certificaciones y títulos en destacadas instituciones a nivel internacional y entrenar a colaboradores como de una de las empresas más grandes del mundo como PDVSA.
Según contó, uno de sus sueños a futuro, es tener la oportunidad de enseñar artes marciales y defensa personal, a partir de los 4 años de edad, en el recinto sancarleño.
“El sueño mío es sacar talentos”, expresó.
Don Jorge está a la espera de su prótesis. Asegura que nunca había pensado en que conocería Costa Rica, sin embargo, fue el país que lo acogió y con el cual está muy agradecido.











