En el marco del Día del Agricultor, alrededor del 15 de mayo de cada año, se dedica la Semana de la Nutrición, como una forma de fortalecer las acciones dirigidas para la promoción de una alimentación saludable y sostenible. Por ello, nuestro personaje de este viernes 24 de mayo, destaca a Jesús Camargo González, nutricionista por profesión y vocación.

Camargo tiene 33 años de edad y es oriundo de Ciudad Quesada.
Cursó Primaria en la Escuela Juan Chaves Rojas; y, comenzó su Secundaria, en el Liceo San Carlos; sin embargo, en su cuarto año de colegio se pasó para la modalidad de Nuevas Oportunidades, obteniendo su título de bachillerato en 2013.
Contó que estuvo rezagado con el examen de matemáticas durante un tiempo, sin embargo, nunca se rindió.
Luego de su gran esfuerzo y dedicación se graduó de la carrera de Nutrición de la Universidad de San José, sede San Carlos.
Añadió que antes de graduarse de colegio se capacitó en cocina y laboró en esa área durante 12 años, lo cual impulsó su pasión por la rama de la nutrición.
Como parte de su trayectoria, ingresó en plena pandemia del COVID-19 a laborar en el Hospital San Carlos; hasta 2023, que se trasladó a tiempo completo al Área de Salud Santa Rosa.
También ha tenido la oportunidad de ofrecer sus servicios de consulta nutricional privada en el área deportiva y clínica.
En el Área de Salud sus funciones obedecen a brindar educación sobre alimentación saludable y atención de pacientes con patologías como enfermedades crónicas no trasmisibles, que suelen tener un gran impacto en la salud de las personas; y, mediante buenos hábitos de alimentación mejorar su condición.
Camargo reconoció que la ruta hacia sus sueños se ha puesto difícil, pero nunca ha detenido su búsqueda hacia lo que le apasiona y las oportunidades.
La satisfacción de los pacientes y usuarios en sus progresos y resultados en la salud gracias a la adaptación de nuevos hábitos en la alimentación, es de las emociones que más disfruta de ser nutricionista.
Camargo, en 2019, se certificó como chef internacional privado, por el Foro Iberoamericano; además, ha sido en varias oportunidades juez de competencias gastronómicas.

“Son experiencias bastante enriquecedoras, porque, aunque uno tenga su cierto grado de experiencia, uno nunca deja de aprender de muchas personas; y, eso es lo bonito de la cocina, lo bonito de la nutrición, que por más que uno sepa o que haya vivido, siempre logra tener nuevos aprendizajes”, dijo.
Su objetivo es continuar aprendiendo de nuevos descubrimientos en la ciencia de la nutrición y gastronomía.
Le gustaría realizar una maestría en nutrición deportiva o clínica.












