Kimberly Espinosa es una joven vecina de Quebrada Boca Cureñita, quien caminó un kilómetro para poder obtener señal telefónica y extender su solicitud de solidaridad.
De acuerdo a lo que señaló esta joven, en el lugar hay varias familias cercanas agrupadas en pobreza, sin empleo, sin agua, ni qué comer.
Para obtener el preciado líquido es necesario acarrear el agua casi un kilómetro en baldes, se bañan en la quebrada, y hasta lavan la ropa con agua de río.
El grito de solidaridad de Kimberly fue externado al regidor municipal, Evaristo Arce, a quien le envió un mensaje contándole la situación. Arce les ayudará a correr la voz y gestionar alimento para ella y otras tres familias que no tienen qué comer.
Kimberly agregó que siempre se han caracterizado por salir adelante en medio de la adversidad, sin embargo, la pandemia del COVID-19 dejó sin empleo a muchos, incluyendo a la única persona que aportaba económicamente a su hogar.
Humildes viviendas y guardando agua llovida en estañones para cubrir los quehaceres del hogar es parte del diario vivir de esta comunidad.
Evaristo Arce añadió que es muy doloroso saber que hay hambre en la frontera con el Río San Juan y destacó la valentía de Kimberly para externar su situación y pedir ayuda.
Las personas interesadas en solidarizarse con Kimberly y los vecinos de esta comunidad pueden contactarse al 7093-0127 o 7040-4099, número de teléfono de Kimberly y una de sus tías, respectivamente.











