Nueve seminaristas de la Diócesis de Ciudad Quesada, tres de ellos, en el primer año de formación, comenzaron su proceso en el Seminario Nacional Nuestra Señora, en La Garita de Alajuela. Por su lado, otros seis seminaristas retomaron el camino en las instalaciones de Paso Ancho.
Incluso, el viernes 11 de febrero, se celebró una Eucaristía para el inicio del Año Formativo 2022, presidida por Mons. Óscar Fernández Guillén, obispo de Puntarenas, dedicada a los seminaristas que inician el proceso, en La Garita.
Mientras tanto, el 13 de febrero, fue la Eucaristía, presidida por Mons. José Manuel Garita Herrera, Obispo de Ciudad Quesada y presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, en Paso Ancho.
Isaías Hidalgo, seminarista sancarleño, detalló que el proceso de formación consta de ocho años de trabajo, dividido en tres etapas, en donde se ven elementos como filosofía, teología, entre otros, que de forma integral guían a los seminaristas en su camino para discernir el sacerdocio.
Además de la formación académica, el Seminario ofrece retiros espirituales para prepararse en el hábito del silencio y la contemplación, y encontrar la fuerza para evangelizar de la mejor manera, agregó Hidalgo.
De este modo, el seminarista también adquiere la madurez necesaria para administrar de sacramentos, guiar a los fieles y enseñar desde el Magisterio de la Iglesia para mejorar la realidad de las comunidades y mostrar el camino a la vida eterna.
Hidalgo invitó a los fieles a orar por los seminaristas, para que el Señor les guíe en su formación y se conviertan en santos sacerdotes.
Durante este 2022, los seis seminaristas de etapa avanzada, colaborarán en las parroquias de San José de Aguas Zarcas, Santa Rosa de Lima en Pocosol y Santo Domingo de Guzmán en Monterrey, así lo informó Mons. José Manuel Garita Herrera, el pasado sábado 12 de febrero.












