“Copos Pura Vida” es el nombre que identifica el emprendimiento de Antonio Padilla Madriz, de 50 años de edad, vecino de La Fortuna, San Carlos.
Padilla emprendió hace más de un año a través de la venta de helados, tipo copos o granizados, luego de que la pandemia del COVID-19 lo dejara sin empleo.
Antes trabajaba en un hotel que cerró sus puertas debido a la Emergencia Nacional.
Estuvo desempleado por casi un año, pues las opciones de trabajo eran escasas, porque solo tiene tercer grado de Primaria.
Fue así como salió en busca de su «carretica» blanca para iniciar su propio negocio y pulsearla para salir adelante.
Sus copos se caracterizan por ser diferentes, les coloca malvaviscos y un barquillo.
Ofrece nueve sabores en total, artificiales y naturales.
Los de piña y maracuyá, son naturales; y, cola, chicle, limón, naranja, coco, zarzas y uva, artificiales.
Sale a vender al Parque de La Fortuna a diario, si el clima se lo permite, a un costado de la Iglesia Católica.
También vende gelatinas. Pronto espera incluir los sabores de tamarindo y fresa.
“Siempre yo soñé, de niño, con no ser un empleado”, expresó don Antonio, quien asegura ser un apasionado por el servicio al cliente.
Además del buen sabor y de satisfacer el antojo de los amantes del helado que visitan el distrito de La Fortuna, don Antonio se caracteriza por su buen ánimo y calidad en lo que ofrece.
Es común encontrárselo con su aseada «carretica» blanca, su camiseta, chonete y variedad de sabores, en las inmediaciones del parque.











