Este sábado 5 de setiembre se celebró el Día Diocesano del Catequista en la Diócesis de Ciudad Quesada.
Se inició con la Eucaristía a las 8:00 a.m., en la Parroquia San Carlos Borromeo, Catedral, presidida por Monseñor José Manuel Garita Herrera; y, concelebrada por el Pbro. Fabio Hidalgo Rojas (responsable de Catequesis), el Pbro. Manuel Rodríguez Peña (párroco de Guatuso) y el Pbro. Luis Barrantes Murillo (residente en Aguas Zarcas).

Previo a eso, algunos catequistas compartieron el desayuno en el salón parroquial.
Fue precisamente Mayra Jiménez Durán, coordinadora diocesana de Catequesis, quien dijo a Radio Santa Clara que para este evento se contemplaba la llegada de al menos 650 catequistas.
Una vez terminada la Eucaristía, se unieron a la Hora Santa, recibieron una charla motivacional a cargo del sicólogo, Yeison Quesada Jara; y, para concluir con broche de oro tuvieron una procesión hasta las instalaciones del Colegio Diocesano Padre Eladio Sancho donde disfrutaron de otras actividades y del almuerzo.

Mayra también es catequista, lleva 30 años en esta vocación. Desde hace seis años está en la Comisión Diocesana, pero asumió el reto de la coordinación desde hace siete meses.
Su historia como formadora comenzó en la comunidad de San Francisco de La Palmera, perteneciente a la Parroquia Aguas Zarcas, a sus 16 años de edad; luego de que se casó a los 18 años, con Roberto Rojas Abarca, se mudó a San Martín donde retomó la catequesis, y, ahora vive este Ministerio en la Catedral. Ella es madre de dos hijos.
Asegura que su vocación fue un llamado desde que la invitaron a pertenecer al grupo de jóvenes de su pueblo poco después de realizar su Confirmación, además es un ejemplo inculcado desde el hogar.
Contó que el hecho de volver a la enseñanza de la doctrina católica después de un momento de pausa se lo encomendó a la Virgen María.
Mayra agradeció la organización de cada grupo de catequistas para unirse al encuentro de este sábado.
Recalcó que cada parroquia de la Diócesis se sumó en colaboración para que el evento fuera posible con gran éxito.
“Agradecerles, de verdad, a todos los catequistas por su labor, como bien lo decía Monseñor Garita, porque desde mi labor como catequista sabemos que son momentos cansados, momentos difíciles, muchas veces se renuncia a un espacio con la familia por dedicarlo (a la catequesis). De verdad que eso es un agradecimiento muy grande, porque sabemos que hay veces que los catequistas no dan un 100%, sino un 200% o un 1.000%. Que Dios les bendiga muchísimo, y que el Espíritu Santo nos siga fortaleciendo a todos. Especialmente, también pedir por los sacerdotes que son los que nos guían”, concluyó Jiménez.












