En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, el pasado 3 de marzo, más de 200 funcionarios de instituciones que aplican la ley fortalecieron sus capacidades para enfrentar uno de los delitos ambientales más graves que enfrenta el país: el tráfico ilegal de fauna silvestre.
Según detalló el Ministerio Público, cada año, más de mil animales silvestres son extraídos ilegalmente de sus hábitats en el país para ser vendidos como mascotas, integrados a colecciones privadas o traficados hacia mercados internacionales.
“Este delito no solo afecta a especies emblemáticas, sino que debilita ecosistemas completos y alimenta redes de criminalidad organizada”, añade el informe.
La Comisión Nacional de Seguridad Ambiental, en colaboración con Humane World for Animals, y en el marco del proyecto: “Mejorando la Capacidad de Costa Rica para Combatir el Tráfico de Vida Silvestre”, ha desarrollado más de 20 actividades de capacitación especializada junto a la Policía de Fronteras, Fuerza Pública, Policía Turística, Servicio de Vigilancia Aérea, Servicio Nacional de Guardacostas, Organismo de Investigación Judicial, Ministerio Público, Servicio Nacional de Salud Animal, Correos de Costa Rica, Dirección General de Aduanas y Ministerio de Ambiente y Energía.
Las instituciones han trabajo en la atención integral de la delincuencia ambiental, uso eficiente de recursos humanos y financieros, intercambio estratégico de información y trabajo multidisciplinario para desarticular redes criminales.












