La Diócesis de Ciudad Quesada hizo un llamado a la sociedad costarricense para afrontar el nuevo año con diálogo responsable, madurez democrática y tomando decisiones de fondo para afrontar los principales desafíos.
“Este 2026 se presenta para nuestro país como un año decisivo, marcado por retos que exigirán madurez democrática y sentido de responsabilidad colectiva”, dijo Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo de Ciudad Quesada.
El pronunciamiento fue realizado durante su homilía del 1 de enero, en el marco de la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, celebrada en la Catedral de Ciudad Quesada, a las 10:00 a.m.
Según indicó el pastor diocesano, Costa Rica enfrenta un momento determinante que exige elevar el nivel del diálogo público y superar la confrontación.
“El país necesita elevar el nivel del diálogo público, alejándose de la confrontación estéril y apostando por propuestas serias, viables y centradas en el bien común”, enfatizó.
Monseñor Garita señaló que los procesos electorales previstos para este año deben convertirse en una oportunidad para fortalecer la democracia y la convivencia, y no en un factor de división.
“La ciudadanía espera procesos transparentes, liderazgos capaces de escuchar y una política que recupere la confianza, fortaleciendo las instituciones y la convivencia democrática”, expresó Monseñor Garita.
El obispo también llamó la atención sobre retos estructurales que demandan respuestas urgentes, entre ellos las listas de espera en los servicios de salud, que afectan a miles de personas, así como la mora judicial, la cual limita el acceso oportuno a la justicia.
“Persisten desafíos estructurales que no admiten más postergaciones: las listas de espera de la Caja Costarricense de Seguro Social siguen siendo una herida abierta que reclama soluciones; la mora judicial continúa afectando el acceso oportuno a la justicia; y la urgencia de frenar la ola de homicidios demanda acciones integrales que combinen seguridad, prevención y oportunidades reales para las comunidades más vulnerables”, apuntó.
“El año 2026 debe ser un año para pasar del diagnóstico a las decisiones valientes, poniendo a la persona en el centro y reafirmando el compromiso con la paz social que históricamente ha caracterizado a Costa Rica”, dijo el Obispo de Ciudad Quesada.
Monseñor Garita aprovechó su homilía para resaltar la 59 Jornada Mundial de Oración por la Paz.
“En su primer mensaje para esta Jornada, el Papa León XIV nos invita a no resignarnos ante la violencia ni la indiferencia, y a convertirnos en artesanos de paz desde lo cotidiano, desde nuestras palabras, decisiones y relaciones”, finalizó.












