Este miércoles 15 de setiembre se celebró en la Catedral Metropolitana, a las 11:00 a.m., en memoria de Nuestra Señora de los Dolores, la Eucaristía Solemne con motivo del Bicentenario de Independencia.
La homilía estuvo a cargo de Mons. José Manuel Garita Herrera, obispo de Ciudad Quesada y presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor).
“Alabemos a Dios de todo corazón”, dijo el prelado en su mensaje, haciendo énfasis en que es Dios el que renueva la historia de los hombres.
Dio gracias al Señor por el Bicentenario del país y expresó que los creyentes podemos hacer “una lectura salvífica y de fe de la historia”.
Monseñor Garita dijo que, “la huella de Dios ha ayudado a la Iglesia a pincelar la historia nacional en estos dos siglos de vida independientemente, colaborando ardua y decididamente con el desarrollo de la nación. Desde antes de la Independencia, resulta evidente la presencia y actividad de la Iglesia en la conformación de lo que sería más tarde el Estado de Costa Rica”.
“Su rostro de madre ha aparecido en múltiples campos de la vida social, educativa, cultural y política de la Patria, aportando y acompañando procesos de transformación para nuestra nación”, agregó.
Monseñor fue enfático en que la historia de Costa Rica no ha sido fácil, resaltó las crisis y los procesos de renovación del país.

Dijo que la memoria litúrgica de nuestra Señora de los Dolores, “describe el drama del sufrimiento del justo y del inocente, que descubre en el misterio pascual la luz que requiere para comprender el valor salvífico que tiene el paso purificador de Dios”.
Afirma que la fuerza de la fe de una nación creyente le ha dado al país unidad y equilibrio para enfrentar las adversidades.
Recordó que el evangelio de San Juan, nos llama a la reconciliación y la renovación; a buscar el amor eterno.
Enfatizó en la labor de la Iglesia, la cual ha realizado grandes aportes al país, para construir y fortalecer la comunidad y su accionar como agente de transformación social.
Monseñor Garita exhortó a los costarricenses a construir un mejor futuro nacional, acompañados del Señor, futuro que puso también en las manos de la Virgen de los Ángeles, Patrona de Costa Rica.
“No olvidemos que Costa Rica ha sido y es una nación con profundos sentimientos religiosos de marcado y hondo contenido cristiano”, apuntó.
En la Eucaristía estuvieron presentes autoridades como, la presidenta de la Asamblea Legislativa, Silvia Hernández; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Fernando Cruz; Rodolfo Solano, en representación del presidente Carlos Alvarado; el alcalde municipal de San José, Johnny Araya; y en signo de unidad con el Papa Francisco, el Nuncio Apostólico, Mons. Bruno Musarò; así también, por el cuerpo diplomático, estuvo presente, Luis Eugenio Bellando.












