En la primera Misa que presidió en la Catedral de Ciudad Quesada, a las 9:00 a.m., este viernes 1 de enero de 2021, Monseñor José Manuel Garita Herrera hizo un llamado a iniciar el nuevo año con «nuestra esperanza y confianza puestas en el Señor, en su amor y providencia que siempre nos acompañan».
La Iglesia celebra en este primer día del año la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios. «Ella, mujer de fe y esperanza, nos inspira y anima en el camino de la vida y en nuestra experiencia de fe», dijo el Obispo de Ciudad Quesada y presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
También, en este primer día del año, toda la Iglesia celebra la 54 Jornada Mundial de la Paz, en la cual, el Papa Francisco ha elegido el tema “La cultura del cuidado como camino de paz”. «Nos recordaba el Santo Padre que el 2020 estuvo marcado por la experiencia del Covid-19, que nos ha exigido cuidarnos cada uno, y cuidarnos los unos a los otros, para superar esta crisis y vivir efectivamente la solidaridad, la armonía y la paz entre todos», detalló Monseñor Garita en su homilía.
Asimismo, puso especial énfasis en las bendiciones que hemos recibido de Dios y en la vida. Expresó: «Me parece que el significado y el contenido de esta solemnidad de hoy, se resumen con la palabra bendición. Esta experiencia real -que forma parte de nuestra vida de fe- entre otras cosas la entendemos como la presencia constante y amorosa de Dios que nos colma de sus dones en cada momento y circunstancia de nuestra vida. Bendición es la acción providente y misericordiosa de Dios que nos cuida, acompaña, anima y fortalece con su amor infinito y maravilloso».
En el evangelio -hacía referencia el obispo- nos contaba San Lucas que los pastores fueron de prisa a Belén, porque como recuerda San Ambrosio «nadie busca a Cristo perezosamente». Ya antes se había dicho que, después de la Anunciación, María había ido de prisa a visitar a Santa Isabel a las montañas de Judea. Y por eso, nos hizo el llamado de que nuestra vida, debe ser esa constante búsqueda de Dios.
«Dios se nos ha hecho cercano, solidario, bendición y salvación en medio de la pobreza, la humildad y la sencillez. Magna lección nos da Belén de cómo ser y actuar como personas y como creyentes», refirió Monseñor Garita, en medio de las dificultades que hemos vivido en el 2020 que recién terminó, pero con la esperanza del nuevo año que nos da el Creador.
Por este motivo, confiados en Dios, nos pidió poner delante de él todos nuestros proyectos, respetando la vida, ante todo, como primer don y regalo que el mismo Señor nos ha dado.
«La vida, la familia, la comunidad y la actividad de cada uno, Costa Rica entera también, merecen lo mejor de nosotros mismos, inspirados en la fe y en los valores que siempre nos han caracterizado como país valiente y emprendedor. El 2021 no tiene que ser la excepción; todo lo contrario, las situaciones y problemas que tenemos pendientes nos exigen más y lo mejor de todos», compartió Monseñor José Manuel a los fieles presentes en la Catedral y a todos quienes siguieron la transmisión de Radio Santa Clara por medio de sus distintas plataformas.












