El pasado 2 de agosto el Santuario Diocesano Nuestra Señora de los Ángeles en La Fortuna, una vez más, celebró su Fiesta Patronal y acogió, como todos los años, a los peregrinos que llegan a pedir un favor o a agradecer a la Madre.
“Una vez más, como pueblo creyente, hemos peregrinado a este Santuario Diocesano, signo de esperanza para nuestra Iglesia particular de Ciudad Quesada. Hoy, Los Ángeles de La Fortuna se convierte en tierra de encuentro, en un espacio sagrado donde resuenan las oraciones del pueblo. Aquí se mezclan silencios, lágrimas, súplicas, velas encendidas, pies cansados… en una misma esperanza: que la Madre nos mire con ternura”, señaló Monseñor José Manuel Garita Herrera en su homilía.
La Misa Solemne inició a las 6:00 p.m., luego de que desde el 24 de julio se estuviera viviendo la Novena en honor de Nuestra Señora de los Ángeles.
“El Evangelio según San Juan nos presenta a María al pie de la cruz. Allí se encuentra en medio del dolor más hondo, permaneciendo de pie, con el alma atravesada por la espada del sufrimiento. En ese momento, el Señor la entrega al discípulo amado y, con él, a toda la humanidad. A partir de ese instante, María permanece al lado de quienes sufren, de quienes lloran, de quienes atraviesan pruebas”, dijo el Obispo de Ciudad Quesada, quien presidió la Eucaristía.
Monseñor encomendó el futuro de los niños y jóvenes, el trabajo de los educadores, de los agricultores, de las mujeres, de los adultos mayores, así como a sacerdotes y seminaristas.
Monseñor Garita pidió a la Virgen María Reina de los Ángeles para que guíe al país en medio de la campaña electoral que está próxima a iniciar.
“A los pies de Nuestra Señora de los Ángeles renovamos nuestra fe y nuestra confianza. Ella nos enseña a orar, a escuchar, a esperar. En sus manos dejamos nuestras súplicas y nuestras acciones de gracias”, indicó.













