Este 18 de febrero dio inicio la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza.
En la Catedral de Ciudad Quesada, Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo Diocesano, presidió la Eucaristía a las 10:00 a.m.
En su homilía se refirió a que este es un itinerario para disponernos, desde el interior, a celebrar la Pascua del Señor, la cual consideró que es “corazón y culmen de nuestra fe cristiana”, especialmente en un momento en el que el tiempo litúrgico, nos llama a volver a él “con todo el corazón”.
La primera lectura del profeta Joel recuerda a los fieles: “Convertíos a mí de todo corazón, con ayuno, con llanto y con luto; rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”.
El llamado es vehemente, a una conversión auténtica y profunda.
En la segunda lectura del apóstol San Pablo a la Carta a los Corintios, se reflexiona sobre este tiempo como un espacio de reconciliación.
“No somos nosotros los que tomamos la iniciativa; es Dios quien, en Cristo, se ha acercado a nosotros”, dijo Monseñor Garita.
“El apóstol insiste: ‘Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación’. No mañana, no cuando tengamos más tiempo o estemos mejor dispuestos, sino hoy; ya. La Cuaresma nos urge a no postergar la conversión, a no acostumbrarnos a una fe tibia, superficial o de rutina. El cristiano ha de estar en un camino constante de conversión y renovación interior”, reflexionó el Obispo diocesano de Ciudad Quesada en su mensaje.
También, el Evangelio según San Mateo es una guía para vivir este camino espiritual en la limosna, la oración y el ayuno.
“Jesús no las presenta como prácticas opcionales, sino como expresiones normales de una vida de fe. Sin embargo, nos advierte con claridad sobre el riesgo de la hipocresía religiosa: hacer el bien para ser vistos, orar para recibir aplausos, ayunar para exhibir sacrificios”, expresó Monseñor Garita.
Otras prácticas que enumeró el pastor diocesano son la oración intensa y sincera, el silencio, la caridad, el ayuno y la libertad interior.
En cuanto al mensaje del Papa León XIV en el marco de la Cuaresma 2026, reafirmó el llamado a la abstinencia de utilizar palabras que dañen al prójimo.
Finalmente, Monseñor Garita recordó a los fieles que el camino de Cuaresma no se recorre solo, sino en compañía de la Iglesia, como madre y maestra.
“Caminamos hacia la Pascua, hacia la victoria de la vida sobre la muerte, del amor sobre el pecado”, apuntó.
“Que este Miércoles de Ceniza sea un verdadero punto de partida, no solo en este tiempo, sino en el corazón. Dejémonos reconciliar con Dios, rasguemos el corazón y abramos de par en par nuestra vida a la gracia”, concluyó el prelado en su homilía.












