Este martes 28 de setiembre de 2021, Monseñor José Manuel Garita Herrera, presidió la Santa Misa, con motivo de las exequias del Pbro. José García Canto, en la Parroquia Santo Domingo de Guzmán, en Monterrey, de San Carlos.

El Pbro. Julio Falagán, miembro del Instituto Español de Misiones Extranjeras y coordinador del grupo misionero de Nicaragua, fue el encargado de la homilía. Recordemos que el Padre José pertenecía a este Instituto, desde el cual fue enviado a la misión en Costa Rica.
Recordando la historia de cómo llegó su queridísimo hermano español a Costa Rica y su camino de misión, el Padre Falagán asegura que el Padre García era un hombre decidido y determinado, quien siempre tuvo clara la intención de misionar.
Enfatizó en aquello que caracterizaba al Padre García: su sacrificio, su sencillez y servicio, especialmente, pero también por el rosario que siempre rezaba y portaba, su devoción a la Virgen María y su cercanía con las personas.
En su simpleza y entrega, el Padre García disfrutaba la Eucaristía y la Adoración al Santísimo, dijo Falagán.
Fueron muchas anécdotas las que acumulaba García desde su época de seminarista.
Al salir del Seminario no tenía destino, poco tiempo después fue enviado al Instituto y fue así como se embarcó hacia Costa Rica con tan solo un tiquete de ida.
“Misionero de por vida, entregado para siempre”, expresó Falagán.
García llegó a Costa Rica en el año 1967, y desde entonces llevó el país en su corazón.
Era un sacerdote amigo de todos los obispos con los que trabajó. También misionó en Nicaragua.
Leticia Estrada Vargas fue una de las más grandes amigas del Padre García, con quien compartió grandes historias entre ellas sobre su arribo al país en barco; y la llegada por tierra a Guanacaste.
Se instaló en Upala; luego, durante un año fue enviado a la Parroquia Los Chiles; para luego instalarse en el distrito de Monterrey.
En 1989 fue visitado por sus superiores del Instituto y viajó a Nicaragua por cerca de nueve años; luego estuvo en Nueva Guinea por ocho años; para volver a su querido Monterrey en 2016.
García fue una persona muy apreciada por la Familia Vargas, la cual lo acogió y con quienes vivió hermosos recuerdos, comentó doña Leticia.
El Padre García colaboró los últimos cinco años en la Parroquia de Monterrey, ahí disfrutaba de las misas, confesiones y visitas a los enfermos, a sus ya 81 años de edad.
Como parte del aprecio que guardan quienes lo conocieron, Olman Montero, vecino de la comunidad, escribió un poema para despedir a su amigo, el cual resume la historia del Padre García desde que salió de su querida España y quien se inclinó siempre por el enfermo y el más necesitado.
En 2021, el Padre García cumplió 56 años de vida sacerdotal; falleció a sus 81 años de edad y será recordado por ser el Padre del rosario, las botas de hule y el caballo, como fue a sus misiones llevando el Evangelio.

Monseñor Garita expresó que el Padre José hizo tanto bien a esta Zona Norte, “donde fue un misionero consumado, valiente y generoso; nos deja un legado bastante desafiante a nosotros que continuamos en misión”.












