El Premio Nacional al Patrimonio Cultural Inmaterial Emilia Prieto Tugores 2023, se otorgó a Rosa Álvarez Álvarez, “Jabanquijija”, una mujer indígena Maleku, de 59 años, vecina de Palenque Tongibe.
Según lo dio a conocer el Ministerio de Cultura y Juventud, Álvarez cuenta con 50 años dedicados a oficios y tradiciones propios de su pueblo originario, ubicado en el cantón de Guatuso, zona norte de la provincia de Alajuela.
“Mi nombre es Rosa Álvarez, aunque mi verdadero nombre es Jabanquijija, en mi idioma Maleku y con el que me identifico, me interesa mucho este premio, porque soy de las señoras que me gusta hacer de todo un poquito, y más cuando tiene que ver con mi pueblo y mi cultura. Como indígena que soy, digo yo que, al cien por ciento, aquí viví, aquí crecí, aquí hice todo”, mencionó la ahora galardonada en su entrevista de postulación.
“Álvarez es una portadora de la tradición indígena Maleku que reúne en sí misma a los diferentes ámbitos del patrimonio cultural inmaterial, como las tradiciones y expresiones orales, manifiestas en la preservación de la lengua Maleku, las formas del habla ligadas a los oficios de la agricultura y la pesca tradicional, los cuentos e historias tradicionales de su pueblo, y las expresiones del habla regional”, detalla el Ministerio de Cultura y Juventud.
La galardonada conoce y participa en artes del espectáculo ligados a la música y danzas tradicionales Maleku, en la elaboración de instrumentos musicales tradicionales y en el teatro tradicional, mediante las representaciones en festivales culturales; rituales, actividades festivas, celebraciones y conmemoraciones propios de su cultura.
También tiene conocimientos relacionados con la naturaleza y su uso, en cuanto a saberes, creencias y prácticas de agricultura, ganadería y pesca tradicional, manejo de sitios espirituales y sagrados.
Participa en diferentes procesos de preparación de comidas y bebidas tradicionales, como la chicha y platillos con base de pescado. Practica técnicas artesanales tradicionales elaborando diferentes artesanías como el traje tradicional maleku, coladores, huacales, la talla de jícaras y manufactura de objetos de cerámica.
Para el antropólogo del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, Henry Martínez Hernández, quien coordina las candidaturas a dicho premio, el caso de Jabanquijija es muy particular, porque es una portadora de tradición que reúne y participa en los cinco ámbitos del patrimonio cultural inmaterial y no de forma separada, sino que los va entrelazando.
“Por ejemplo, a nivel de tradición oral ella es una hablante nativa de una lengua que está en un gran riesgo, que incluso muchas personas Maleku no hablan en la actualidad. Es transmisora y practicante de esa lengua al punto que, junto a otras personas de la comunidad, es una de las que ha permitido que este idioma sobreviva. Además, con la lengua viene el conocimiento, vienen las historias que ella no solo cuenta, sino que plasma en su pintura y en los jícaros que talla y que permiten mantener vigentes esas historias ancestrales”.
Para la edición 2023 hubo 12 postulaciones de personas y organizaciones de varias partes del país.











