Este viernes 24 de diciembre, los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor) enviaron un mensaje muy especial bajo el título: “La Luz verdadera nos ilumina”.
Los obispos celebran con gozo el nacimiento de Jesús y recuerdan el hecho histórico y de fe que “cambió la historia de la humanidad”.
Aseguran que la tarde de este 24 de diciembre, “nos llama a recibir y a contemplar al Hijo de Dios entre nosotros”.
Recuerdan cómo el Evangelio de San Mateo, relata cuando los Reyes Magos, siguieron una estrella brillante en el cielo, con gran alegría, para llegar hasta María, José y Jesús.
Exhortaron a los fieles a asumir la Navidad “como una oportunidad propicia para que ilumine y alegre verdaderamente nuestra existencia”.
Enfatizaron en la necesidad de dejar que la luz de Cristo transforme las situaciones que nos apartan de nuestros hermanos, «nos motive a vivir de manera más solidaria» y a que haya “justicia social, paz y bien común”.
Recordaron su mensaje del Tiempo de Adviento: “la luz que nace, llega para abrazar a todos, no solo a unos pocos”, la cual es toda una experiencia de fe a través del testimonio en obras y palabras.
“El cristiano, redimido e iluminado en Cristo, debe reflejar en su propia vida que la transformación de la humanidad, que inspira y realiza el nacimiento de Jesús, debe dar sus frutos por medio de nuestro testimonio de fe, aquí y ahora”, expresan los obispos.
Hacen hincapié en la necesidad, también, de pedir porque el año venidero 2022, la Luz de Cristo proteja a Costa Rica y las decisiones en camino a elegir los próximos gobernantes.
Pidieron por una sociedad más fraterna y mejores oportunidades e igualdad. Asimismo, por mayores oportunidades de empleo y un desarrollo integral para el país.
Destacaron las palabras del Papa Francisco, en la Noche Buena de 2020: “Dios sabe que la única manera de salvarnos, de sanarnos interiormente, es amarnos: no hay otro modo. Sabe que nosotros mejoramos sólo aceptando su ‘amor incansable’, que no cambia, sino que nos cambia. Sólo el amor de Jesús transforma la vida, sana las heridas más profundas y nos libera de los círculos viciosos de la insatisfacción, de la ira y de la lamentación”.
Finalmente, instan a la ciudadanía a hacer del Tiempo de Navidad, no solamente un día, sino que se extienda hasta la Fiesta del Bautismo del Señor, como manda la Iglesia, meditando sobre el llamado que Dios nos hace de forma personal, a servir.
También alientan a que como fieles, nos dispongamos a dejar que la Luz de Cristo “nos ayude a valorar la vida desde su concepción hasta su muerte”; y, se despiden deseando una muy feliz Navidad y un nuevo año lleno de esperanza para el pueblo costarricense.












