Mantener una alimentación adecuada durante la adultez mayor es fundamental para favorecer un envejecimiento saludable y contribuir al bienestar físico y la autonomía de las personas. Así lo explicó la nutricionista Stephanie de los Ángeles Sánchez Vargas, del Área de Salud La Fortuna, durante el programa Construyamos Salud, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
La especialista señaló que la nutrición es importante durante todas las etapas de la vida, pero adquiere especial relevancia en la adultez mayor debido a los cambios que experimenta el organismo.
Entre los cambios se encuentran modificaciones en el metabolismo, disminución del apetito y una menor sensación de sed, factores que pueden influir en la alimentación cotidiana.
La especialista explicó que no se debe excluir ningún grupo de alimentos sin una razón médica o nutricional. Las harinas aportan energía; las frutas y vegetales proporcionan fibra, vitaminas y minerales; mientras que las proteínas son fundamentales para el mantenimiento de la masa muscular. También recomendó priorizar fuentes de grasas saludables.
Una alimentación variada y completa puede contribuir al mantenimiento de la fuerza, favorecer el movimiento, reducir riesgos relacionados con caídas y apoyar la salud ósea. En este último aspecto, los alimentos ricos en calcio y la vitamina D cumplen un papel importante.
La pérdida de piezas dentales, el uso de prótesis o las dificultades para masticar pueden provocar que algunas personas adultas mayores reduzcan el consumo de carnes y otras fuentes de proteína. Ante esta situación, la nutricionista recomendó buscar diferentes formas de preparación y presentación de los alimentos.
Además de pollo, pescado, cerdo y otras carnes, existen fuentes de proteína como el huevo, el queso y la cuajada. La especialista destacó que adaptar la preparación a las posibilidades de cada persona puede facilitar su consumo.
Otro de los aspectos abordados durante el programa fue el estreñimiento, una situación que, según la especialista, afecta a una parte importante de la población adulta mayor. Para favorecer la salud intestinal, recomendó consumir frutas y vegetales, además de leguminosas como frijoles, garbanzos y lentejas, que aportan fibra.
La recomendación mencionada durante el programa de este 30 de setiembre es consumir cinco porciones en total entre frutas y vegetales. También se aconsejó preferir las frutas enteras en lugar de consumirlas únicamente en batidos, debido a que la preparación puede modificar el aporte de fibra.
Las necesidades alimentarias no son iguales para todas las personas adultas mayores. La salud bucodental, la capacidad para masticar y deglutir, el apetito y las condiciones de salud deben ser considerados al momento de planificar las comidas.
La nutricionista recomendó que familiares y personas cuidadoras conversen con el adulto mayor sobre sus preferencias y dificultades para comer. En casos de bajo consumo de alimentos, pueden ofrecerse porciones pequeñas en varios tiempos de comida y adaptar las preparaciones, especialmente cuando existen dificultades para consumir alimentos secos.
Por otro lado, según explicó, los suplementos pueden utilizarse como apoyo en determinadas situaciones, como casos de malnutrición, pero su utilización debe responder a las necesidades particulares de cada persona y no reemplazar indiscriminadamente una alimentación completa.
La nutrición, de acuerdo con lo expuesto en Construyamos Salud, forma parte de los cuidados necesarios para que la etapa de la adultez mayor pueda desarrollarse con mejores condiciones de salud, autonomía y calidad de vida.











