Ante el aumento de casos de COVID-19 en la Zona Norte y en general en todo el país, el Obispo de Ciudad Quesada, Monseñor José Manuel Garita Herrera, envía un mensaje de esperanza a las personas enfermas y a sus familiares y amigos.
“Esta segunda ola pandémica que vivimos en Costa Rica, nos preocupa, al tiempo que nos llama a atender con más rigurosidad y seriedad las normas sanitarias. Es por el bien de todos, porque la vida es primero”, expresó el Obispo.
La Iglesia Católica se aprestaba, este 20 y 21 de junio, a la apertura gradual de templos, y con la crisis que se agravó, el Ministerio de Salud decidió suspender esta apertura.
“Debemos entender, una vez más, que la vida es sagrada, y que si esta medida contribuye a mitigar el daño causado a la salud de las personas, debemos acogerla y entenderla”, dijo Monseñor Garita.
El Obispo solicita que seamos pacientes. “Este momento de preocupación e incertidumbre sé que nos golpea a todos. Pero nuestra esperanza y confianza están en Dios. Unámonos en estos momentos”, acotó.












