Este jueves 4 de junio, Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo de la Diócesis de Ciudad Quesada, presidió la Eucaristía en la celebración del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, desde el Colegio Diocesano Padre Eladio Sancho, a las 7:30 a.m.

En su homilía, el pastor diocesano recalcó que esta Solemnidad fue instituida “para reafirmar la fe de la Iglesia en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía con su cuerpo, sangre, alma y divinidad”.
A la comunidad educativa y administrativa les recordó, por medio del Evangelio de San Juan, la revelación de Jesús “como el pan vivo que da la vida”.
“Solo él puede saciar nuestra hambre. No es solo alimento para ahora es promesa de vida eterna”, dijo en su mensaje.
“Este es el pan que ha bajado del cielo”, “mi carne verdadera comida, mi sangre verdadera bebida”, “el que come de este pan vivirá para siempre”, fueron algunas de las afirmaciones claves que manifestó Monseñor Garita, para comprender el misterio eucarístico revelado por Cristo.
También exhortó a los fieles a practicar una serie de actitudes, por ejemplo, estar en gracia para recibir la Eucaristía, nunca recibirla en pecado mortal o grave; y, jamás cometer sacrilegio con la Eucaristía.
“Podemos recibir la Eucaristía de distintas formas: en la boca, con las manos, de pie o de rodillas y podemos recibirla del sacerdote o de un ministro extraordinario de la comunión. Ninguna de estas formas es más digna o menos indigna que otra”, dijo.
Otras disposiciones que comentó el obispo fueron las de presentarse de manera decorosa y digna, incluso en el vestir y en la actitud física con que se va a comulgar.
“No olvidemos la genuflexión ante el Santísimo Sacramento”, apuntó.
Finalmente, en su reflexión habló de que la Eucaristía nos llama a vivir en unidad, comunión y amor; y para eso es necesario dejar de lado las luchas, pleitos, envidas, divisiones y competencias.
“La Eucaristía es para los que estamos en comunión con Dios, y, en comunión con los demás… Es alimento de unidad”, expresó.
“Debemos ser uno solo en el único pan que es Cristo, el Señor: en la Iglesia, en la familia, en el colegio, estamos llamados a vivir en unidad, en armonía, en comunión, en amor, por más diferentes que seamos”, añadió.
“Acerquémonos así, con el alma limpia, con corazón puro y con verdadera hambre espiritual a este sacramento eucarístico que es fuente y cumbre de toda la vida de la Iglesia… Comamos siempre de este alimento y de este banquete que es el pan vivo bajado del cielo. Cristo mismo nos purifica, alimenta, fortalece y santifica”, finalizó.
Una vez concluida la Eucaristía de este jueves, la cual fue transmitida por Radio Santa Clara, se realizó una procesión eucarística dentro de la institución, se recorrieron los pasillos adornados con alfombras de colores con motivo del Corpus Christi y que elaboraron los mismos estudiantes y profesores.












