Este domingo 1 de febrero, Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo de la Diócesis de Ciudad Quesada, ejerció su voto en la Junta Receptora de Votos (JRV) #3.121, en la Escuela Juan Chaves Rojas, en el corazón del distrito número uno de San Carlos.
Cinco minutos para las 7:00 a.m., Monseñor Garita se presentó ante las urnas para cumplir con su deber y derecho de elegir al próximo presidente de Costa Rica, como parte de los 3,7 millones de costarricenses, que fueron convocados por la democracia.
Noticias Santa Clara estuvo presente en el momento de su voto, el cual ejerció de manera tranquila.
“He ejercido mi derecho al voto con serenidad y con un profundo sentido de responsabilidad cívica, consciente de que este acto sencillo forma parte del compromiso que todos compartimos con el bien común del país”, expresó el obispo.
En medio de la jornada electoral de este 1 de febrero, Monseñor Garita reflexionó que “la participación en este proceso democrático es una oportunidad para expresar, de manera pacífica y respetuosa, nuestro compromiso con Costa Rica y por su futuro, siempre desde el respeto a las diferentes opiniones y opciones”.
Además, instó a todos los fieles a vivir esta jornada con calma, diálogo, esperanza, al tiempo que se cuide la convivencia y se valore la institucionalidad democrática del país.
“No nos acostumbremos a las cosas. Hay países y pueblos que no saben lo que es votar”, dijo.
“Que salgan a votar, todas las personas, sobre todo me dirijo a los fieles católicos. Tenemos una obligación moral y cívica de votar para fortalecer la democracia”, expresó.
“El bien común lo construimos entre todos. Como pastor de la Iglesia me dirijo especialmente a los católicos que tenemos que aportar de nuestra parte para fortalecer la democracia, la paz y la justicia”, manifestó el Obispo de la Diócesis de Ciudad Quesada.

Finalizó exhortando a los fieles para que esta sea una ocasión para renovar el compromiso de trabajar juntos por una sociedad más justa, solidaria y fraterna, donde cada persona sea respetada en su dignidad.












