En el marco de la tradicional peregrinación hacia el Santuario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles en Cartago, la Diócesis de Puntarenas se hizo presente para renovar la fe, dar gracias por las bendiciones recibidas y presentar las intenciones de toda la comunidad porteña.
Durante la celebración eucarística de este miércoles 29 de julio, celebrada en la memoria de los santos Marta, María y Lázaro, la homilía giró en torno al Evangelio de San Lucas. El pastor diocesano analizó en profundidad la delgada línea que existe entre el servicio fraterno y el afán desmedido que muchas veces distancia al creyente de su vida espiritual.
En su mensaje, se recalcó que el estilo de vida actual, lleno de prisas y sobrecargado de tecnología, complica la tarea de encontrar espacios de silencio y contemplación. Al plantear el valor del servicio en equilibrio con la escucha atenta de las Sagradas Escrituras, Mons. Óscar Fernández Guillén remarcó la importancia de cuidar la salud integral y relacional de la persona. Sobre este punto central de la homilía, escuchemos.
El obispo aclaró que las tareas del hogar, el trabajo diario y los compromisos pastorales son muy valiosos en sí mismos. No obstante, advirtió firmemente contra el riesgo del «activismo», el cual puede terminar ahogando el espíritu y dejando en segundo plano lo realmente indispensable.
Haciendo eco de las enseñanzas del Evangelio, la predicación recordó que la Palabra de Dios es «la perla de gran valor» que debe priorizarse frente a cualquier entretenimiento o prisa de la jornada.
Por ello, se instó a las familias costarricenses a retomar la sana costumbre de meditar la Palabra divina en el hogar, comenzando con pocos minutos al día hasta transformarlo en un hábito renovador. Para profundizar en esta invitación a no dejar de lado la mejor parte, vamos a escuchar al pastor diocesano de Puntarenas.
En el marco de la celebración, la Diócesis de Puntarenas encomendó especialmente a la Virgen de los Ángeles el futuro ministerio pastoral del obispo elegido para esta Iglesia Particular, Monseñor Elímar Carvajal Durán, quien recibirá su ordenación episcopal el próximo jueves 6 de agosto.
Asimismo, Monseñor Óscar extendió una cálida invitación a todos los fieles para cultivar la paz, la lectura atenta del Evangelio y la fraternidad en todos sus ambientes cotidianos.












