“Reina de los ángeles, danos a todos los costarricenses la capacidad de diálogo, de hermandad y fraternidad para conseguir las necesarias concertaciones y reformas nacionales”.
Así oró en el Santuario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles el Obispo de Tilarán-Liberia en el VIII Día de la Novena en honor de Nuestra Señora de los Ángeles.
“La iglesia está llamada a ser profética, a denunciar el pecado y a anunciar la salvación, anunciar la esperanza que tanto hace falta en nuestro pueblo costarricense, la esperanza. Y ese anuncio profético puede llevar a la Iglesia al martirio”, dijo Monseñor Manuel Eugenio Salazar Mora
En su mensaje, el prelado pidió unidad y abogó por el bien común.
El obispo reflexionó que la Iglesia son todos los bautizados, no solo obispos o sacerdotes. Y que desde la Iglesia se puede hablar de los temas que atañen al país, a la luz del Evangelio, haciendo anuncio profético y buscando el bien para todos.
Para Monseñor Salazar una de las grandes preocupaciones en el país es la familia. “El país se está quedando sin niños, sin futuro. María es madre de la vida. María es madre de la vida. Promovamos la cultura de la vida. La vida humana es sagrada desde su concepción hasta su muerte natural”, apuntó.
Pidió respeto para la democracia, la libertad religiosa y también combatir la corrupción.
“O nos unimos o nos hundimos. Dios bendiga a Costa Rica”, finalizó su mensaje.












