Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica expresaron “su más sincera solidaridad y cercanía con la Diócesis de Matagalpa, Nicaragua, especialmente con su pastor, Mons. Rolando José Álvarez Lagos”.
Mediante un comunicado de prensa emitido el sábado 6 de agosto, extendieron el mensaje a los sacerdotes, consagrados y laicos “frente a la difícil situación que están viviendo y que cada día se agrava más”.
Precisamente, el viernes 5 de agosto, la Policía Nacional de Nicaragua emitió una comunicación en la que indicó sobre una situación que se ha generado “nuevamente en el departamento de Matagalpa”.
Señalaron que autoridades de la Iglesia Católica de la Diócesis de Matagalpa, encabezada por el obispo, Mons. Rolando José Álvarez Lagos, valiéndose de su condición religiosa y de medios de comunicación “están intentando organizar grupos violentos, incitándolos a ejecutar actos de odio en contra de la población, provocando un ambiente de zozobra y desorden, alterando la paz y la armonía de la comunidad, con el propósito de desestabilizar al Estado de Nicaragua y atacar a las autoridades constitucionales».
Dos días antes, Monseñor Álvarez denunció que agentes policiales cerraron la calle de sus oficinas y que el jueves 4 de agosto le impidieron salir para oficiar una jornada de oración y Misa en la Catedral de la ciudad. También agregó que desde entonces se encuentra sitiado con otros seis sacerdotes y seis laicos en la curia de Matagalpa.
«Como todos ustedes saben, salió ese comunicado de la Policía, en el que básicamente hemos leído dos cosas. Primero, estoy siendo investigado… bien, no sé de qué. Pues ellos estarán haciendo sus propias conjeturas. Y segundo, pues, que formalmente han dicho que tenemos casa por cárcel. Nosotros aquí estamos reunidos y retenidos y estamos siempre con la fuerza interior y la paz, y la alegría en el corazón que el Resucitado nos da «, aseguró Monseñor Álvarez.
Los obispos de Costa Rica extendieron sus palabras también a los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos de la Iglesia nicaragüense.
“Con la confianza puesta en Jesucristo que es ‘camino, verdad y vida’ (Juan 14, 6), la Conferencia Episcopal de Costa Rica eleva una oración para que llegue la paz y se puedan abrir caminos de diálogo en busca del bienestar de todos los habitantes del hermano país”, dice la comunicación de la Iglesia costarricense.
Asimismo, la Conferencia Episcopal respaldó el mensaje del viernes 5 de agosto del Consejo Episcopal de América Latina y el Caribe (CELAM), para que se pueda trazar “un camino de unidad y de paz”.
También recordaron palabras del Papa Francisco de su Encíclica Fratelli tutti, en el sentido de que la libertad religiosa pueda ser respetada como forma de alcanzar el camino de la fraternidad y de la paz.
Los obispos de Costa Rica hicieron un llamado “a todos los fieles de la nuestra Iglesia para permanecer en constante oración por nuestros hermanos de Nicaragua”.












