A raíz del deslizamiento sucedido en la madrugada del 26 de agosto de 2020, en el Parque Nacional Volcán Irazú, once operadores de telecomunicaciones han movilizado sus torres como medida preventiva ante la eventualidad de más colapsos en el sector.
El viceministro de Telecomunicaciones, Teodoro Willink, informó que desde ese día se ha trabajado de manera conjunta con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) y otras instituciones en la notificación de los permisionarios para la movilización de las antenas ubicadas en las zonas de peligrosidad intermedia y mayor.
De un total de 20 torres de telecomunicaciones, 11 antenas ya fueron reubicadas, junto a sus equipos de transmisión a otras casetas.
Además, cinco iniciarán gestiones para su movilización; tres operadores ya arrancaron el proceso de traslado y un permisionario desalojó por completo.
El vulcanólogo de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), Guillermo Alvarado, explicó que la zona de peligrosidad mayor “es aquella área de potencial desprendimiento debido a la cercanía con la corona del deslizamiento y la presencia de grietas, por lo que la infraestructura localizada en este sector debe inmediatamente reubicarse”.
Alvarado indicó que tanto la CNE como el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica y otras entidades, mantienen constante vigilancia y análisis a profundidad en la evolución de la situación de riesgo por más deslizamientos.












