Edgar Eduardo Palma Quesada tiene 42 años de edad, es vecino de Barrio San José de Alajuela y es nuestro personaje de la semana.
Palma es músico, cuenta cuentos, labora para la empresa La Mundial, y fue quien fundó el movimiento Eco Runners Costa Rica, junto a su amigo Andrés Peraza.
El alajuelense contó que la idea de Eco Runners nació el 1 de abril de 2018, mientras practicaban deporte en La Sabana, y observaron mucha basura a su alrededor, misma que procedieron a recolectar de inmediato incluso con las mismas bolsas que se encontraban en el recorrido.
Para la siguiente semana se prepararon mejor y hasta llevaron bolsas y guantes; así se dieron a la tarea de limpiar los alrededores del parque mientras corrían y disfrutaban de su disciplina deportiva.
Mientras realizaban la acción ambiental un periodista de Canal 7 los observó y les consultó si lo que estaban realizando era “Plogging”, una iniciativa originaria de Suecia, pero ellos desconocían el término, dijo Palma.
Fue así como el Canal los dio a conocer por medio de una entrevista destacando su acción en beneficio del medio ambiente.
Al inicio se iban a llamar los Eco Locos, mencionó Palma, sin embargo, el nombre dio un giro a Eco Runners.
Eco Runners tiene 16 líderes a nivel nacional, una líder en México y tienen alianzas con casi toda Centroamérica.
El objetivo de Eco Runners es enseñar a través del deporte el amor por la naturaleza.
Palma considera que lo que marcó un antes y un después en Eco Runners Costa Rica fue un día en los desfiles de Alajuela, cuando hicieron una alianza con el Ministerio de Educación Pública y recolectaron basura y residuos; recuerda que llenaron gran cantidad de bolsas con desechos y las personas les aplaudían durante el evento. Para ellos fue un gran impulso y se dieron cuenta de lo grande que era su iniciativa.
Eco Runners articula con municipalidades y centros de acopio para dar un buen manejo a los residuos que recolectan.
Guápiles, Guácimo, Cartago, Alajuela, San José y Quepos, son algunos de los sitios donde hay Eco Runners.
Palma detalló que lo que se necesita para ser un Eco Runner es condición física y ganas de hacer algo por el ambiente.
Por motivos de la pandemia ahora se reúnen en grupos pequeños para hacer “Plogging” y siguen todos los protocolos de prevención de contagios COVID-19.
Palma sufrió una enfermedad que le dejó una parálisis en el lado derecho de su cuerpo, un día se levantó, se motivó y ha recuperado vista, voz, movilidad y calidad de vida, gracias a su pasión por la vida y por el deporte.
Motiva a las personas a pensar en positivo y a recolectar basura, a ayudar a la tierra a hacer algo que solo nosotros podemos hacer por ella, mencionó.
La familia Eco Runners reúne a más de 6 mil personas en facebook y a diario se suman voluntarios al grupo de WhatsApp.
Este movimiento ha dado vida a otras organizaciones en el país. También han logrado reunir en eventos nacionales como «El Mar Empieza Aquí», hasta 600 voluntarios entre muchas organizaciones con el objetivo de recoger residuos del ambiente.












