Admiración, honor y disciplina son los valores que caracterizan a nuestro personaje de la semana, el teniente Kenneth Lazo Palacios, de 40 años de edad, quien se desempeña desde hace 10 meses como jefe de la Estación de Bomberos de La Fortuna.

Lazo nació en San Carlos, pero creció en Los Chiles, Frontera Norte, lugar de donde son oriundos sus padres. Ahí mismo, cursó su Primaria, en la Escuela Ricardo Vargas; y, Secundaria, en el Colegio Técnico Profesional.
El deporte fue uno de sus sueños de joven, aunque estudió odontología, mientras se preparaba como apaga fuegos.
Es padre de tres hijas, Valeria, de 22 años; Jimena, de 17 años; y, Daniela, de 9 años de edad. Se considera un papá enamorado.

Antes de ser bombero, laboró para la Caja Costarricense de Seguro Social, en el Área de Enfermería, como auxiliar por once años; y, trabajó en un supermercado familiar.
Hace 10 años inició su labor para el Cuerpo de Bomberos de Costa Rica.
Comenzó como bombero raso y maquinista, hasta que obtuvo su rango de capitán y teniente; se convirtió en jefe de estación, lo cual le ha permitido desempeñarse en diferentes partes del país.
Su pasión lo ubica hoy como bombero estructural, aeronáutico y jefe nacional de la Unidad de Cavernas y Montañas.
Uno de sus principales pilares de vida siempre ha estado enfocado en “ayudar a los demás”.
Asegura que 2021 fue un año trascendental, a nivel laboral, pues decidió hacer un giro y frenar el proceso de capacitación que estaba teniendo para enfocarse en su estación, la cual era en ese entonces Los Chiles.
Fue nombrado tres meses como capitán en la Estación de Ciudad Quesada; y, cuando regresó a Los Chiles, fue que se dio la oportunidad de llegar en agosto de 2021, a la jefatura en La Fortuna.
Ahí lidera una familia de siete bomberos permanentes y ocho voluntarios.

“El trabajo que inicio en ese momento es de unir al grupo, amalgamar tanto la estación como a la comunidad, en cuanto a capacitaciones, en cuanto proyección, seguridad, prevención y atención de emergencias”, expresó
“En principio vine por tres meses, se extendieron seis meses; y, ahora, diay, ya resido acá más bien, en La Fortuna”, agregó.
Asegura que, en su labor, más que un jefe, se ha enfocado en ser un líder con su equipo y motivarlos a ser mejores en sus capacidades.
Enfatiza en que ser bombero significa aprender a manejar el estrés y la adrenalina cada vez que suena el tono de incendio o de accidente.
“El nivel de adrenalina sube de 0 a 100, en cuestión de segundos”, mencionó.
Ha tenido que atender incidentes de conocidos e incluso estuvo atrapado en una estructura en Alajuela.
“Creo que siempre, cuando te llaman a un incidente, sea cual sea, donde hay involucradas personas, es una situación de estrés muy grande y uno nunca tiene que perder la sensibilidad, siempre tiene que tener esa empatía por las personas que están siendo atendidas; porque siempre lo que visualizo, y, lo que le indico a mis compañeros, es que piensen en que puede ser un familiar, piensen en que es un hijo, un padre, un hermano, un esposo, alguien más, que lo está esperando en casa y que tenemos que dar lo mejor para que esa persona llegue sana a su hogar”, manifestó Lazo.
Instó a las personas a que, independientemente a lo que se dediquen o realicen, lo hagan con amor.
Como parte de su trayectoria, a través del Cuerpo de Bomberos, en 2016, Lazo se enfrentó de manera individual, en un desafío interno, al campeón centroamericano, de nacionalidad guatemalteca y ganó. También ha participado a nivel grupal en varias competencias.
Lazo además representó a la Zona Norte, en el calendario de Bomberos 2016, el cual se desarrolla con un fin benéfico.











