La nueva presidenta de la Cruz Roja Costarricense, Dyanne Marenco González, es nuestro Personaje de la Semana.
La licenciada en derecho con énfasis en derecho ambiental, notarial y registral, tiene 32 años de edad y es vecina de San José.
Marenco tiene una maestría en Administración de Empresas con énfasis en gerencia general, en Diplomacia Humanitaria y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional y otra en Gestión de Riesgo y Sentención de Emergencias de la Universidad de Costa Rica.
Actualmente, cursa un doctorado en Ciencias Empresariales en la Universidad Fedélitas.
Marenco llegó a la Cruz Roja como voluntaria en 2005; estuvo en el Comité Auxiliar de Guadalupe y Moravia; colaboró con la Junta Regional en San José y fue voluntaria en la Dirección Nacional de Juventud.
A partir de 2017 asume cargos de secretaria, vocal, vicepresidenta y ahora es la presidenta de la Cruz Roja. Es la primera vez que una mujer preside a la Benemérita en 136 años de historia.
Para Marenco es un honor y privilegio poder ser la presidenta de la organización humanitaria más grande de Costa Rica.
Durante su gestión buscará fortalecer operativos, el proyecto de voluntariado, mejorar la infraestructura física y tecnológica; por último, reforzar la comunicación institucional.
“Tenemos un equipo muy fuerte, consolidado, y lo que necesitamos es avanzar juntos para alcanzar los objetivos”, agregó.
Marenco nunca se imaginó como presidenta de la institución.
“Yo ingresé como voluntaria y siempre he sido feliz en ese puesto”.
Dyanne se caracteriza como una mujer fuerte, valiente y conciliadora.
Le apasiona estar en el terreno, es decir, realizar esas acciones fuera de la oficina.

“Yo soy más feliz con las botas sucias”, expresó.
Recordó el papel que hizo durante la Tormenta Trópica Nate, Otto y el terremoto de Cinchona en 2009.
Asegura que ayudar y relacionarse con las personas es la esencia de su trabajo.
Marenco se visualiza en cinco años cursando un doctorado en asuntos humanitarios.
Uno de sus sueños es hacer misión internacional.
Señaló que lo hará una vez deje la presidencia en 2023.
Envía un mensaje a la juventud: “Me siento orgullosa de ser joven, los límites no existen, y tenemos la oportunidad de hacer lo que soñamos”.












