Nuestro personaje de la semana rinde tributo, este viernes 11 de noviembre, al sancarleño Marlon Carmona González, de 36 años de edad, vecino de Santa Rosa, distrito de Pocosol.
Carmona es docente de matemáticas; y, un amante del arte, lo cual lo inspiró también a convertirse en instructor de Danza Folklórica Costarricense.

Cursó Primaria en la Escuela Líder de Santa Rosa y, Secundaria, en el Colegio Técnico Profesional del mismo distrito.
Se graduó de Bachillerato en Enseñanza de las Matemáticas, en la Universidad Católica; obtuvo su Licenciatura, en la Universidad San Isidro Labrador.
Actualmente da clases en el Colegio de San Martín, en Ciudad Quesada.
Carmona agregó que está por concluir un Técnico Medio Superior, en Danza Folklórica Costarricense, de la Escuela Pedagógica CIOFF en Costa Rica.
El joven combina su pasión por la enseñanza de las matemáticas con el arte, pues asegura que es algo que trae en la sangre como un legado familiar.
Detalló que, de su madre, Flory González, heredó su interés por las artes plásticas; y, de su padre, Marvin Carmona, el gusto musical.
Además de enseñar danza, Marlon disfruta pintar, cantar y hasta sabe tocar la guitarra.
En la actualidad, Carmona dirige la Compañía Folklórica Sol de Mi Tierra, en Santa Rosa, la cual cumple 15 años en diciembre de 2022; y, también, a la Proyección Folklórica Fiesta Brava, en Aguas Zarcas, de 35 integrantes, la cual se fundó como un grupo comunal en 2019.
Explicó que desde que estaba en sétimo grado en el colegio, se integró a Sol de Mi Tierra, en donde se apasionó por el folklor. Años más tarde, se convirtió en el director de la agrupación.

En ese entonces conoció al cantautor Mauricio Piedra, quien fomentó el folklor en el proceso de formación de la compañía; y, con quien pudo participar en una producción lanzada al público en video, en abril de 2022.
La Compañía Folklórica Sol de Mi Tierra está conformada por una sección infantil que va de los 5 a los 11 años de edad; una juvenil, de 12 a 35 años; y, una sección adulta desde los 36 años en adelante. Tiene a cargo cerca de 60 apasionados bailarines.
Juntos han tenido la oportunidad de llevar su espectáculo no solo a las comunidades locales, sino a países como Brasil, México y Perú.
El artista considera que la enseñanza va a estar siempre dentro de sí mismo; se visualiza por mucho tiempo dentro del folklor y el arte.
“Quiero soñar en grande, quiero soñar en que la comunidad se convierta en una comunidad cultural, que le abra el espacio a todos los chicos que quieran y tengan la posibilidad de ser parte de esto”, concluyó.












