Con el pasar de los años muchos parásitos, hongos y bacterias se fortalecieron superando incluso los antibióticos existentes para tratarlos; así han aparecido infecciones incurables que pueden acabar con la vida de un paciente.
Esto es lo que se conoce como resistencia antimicrobiana, la cual según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se produce cuando los microorganismos, sean bacterias, virus, hongos o parásitos, sufren cambios que hacen que los medicamentos utilizados para curar las infecciones dejen de ser eficaces
Las súper bacterias y su resistencia a los tratamientos convencionales son actualmente uno de los principales desafíos de la salud pública.
Diversas causas de neumonía, infecciones de piel y meningitis son algunos ejemplos de enfermedades ocasionadas por organismos multirresistentes.
Para la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) el correcto uso de los antibióticos y su impacto en la disminución de la resistencia antimicrobiana son fundamentales de cara al mejoramiento de la calidad de vida de los pacientes.
Según la OMS, para 2050 la resistencia antimicrobiana ocasionaría 10 millones de fallecimientos anuales y se convertiría en la principal causa de muerte.
Por eso, desde el 2015 se estableció que una semana del mes de noviembre se dedicará a reflexionar sobre el tema; este año la Semana Mundial de Concientización sobre el uso de Antibióticos tendrá lugar del 18 al 24.












