El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) dio a conocer que, durante más de cinco décadas, los vecinos de la comunidad de San Vicente, de Río Cuarto, dependieron de pozos artesanales para obtener agua, exponiéndose al consumo de agua contaminada.
Una práctica que llegó a su fin este 2024, gracias al proyecto de ampliación del Acueducto de Santa Isabel.
Tras años de espera, la comunidad de San Vicente cuenta finalmente con acceso a agua potable segura y confiable.
San Vicente era el rincón del cantón de Río Cuarto, sin agua potable.
Según detalló el AyA, este logro fue posible mediante un esfuerzo conjunto, en el que la institución aportó ₡70 millones; la Asada, ₡20 millones adicionales y mano de obra; mientras que, la Municipalidad de Río Cuarto, facilitó material y las empresas privadas sumaron su apoyo con maquinaria.
En total, se instalaron 10 kilómetros de tubería que garantizarán el abastecimiento de agua a 120 personas, mejorando su calidad de vida y brindando salud a las familias.
“Hoy celebramos un cambio fundamental para San Vicente, la única comunidad del cantón de Río Cuarto que no tenía agua potable. Este acueducto significa salud, calidad de vida y desarrollo para cada uno de sus habitantes. Con este proyecto, San Vicente pasa de la incertidumbre y el riesgo a una nueva etapa de prosperidad”, expresó Juan Manuel Quesada, presidente del AyA.
Luis Cruz, de la Asada Santa Isabel; Emanuel González, Luis Guzmán, José Gómez, vecinos de Santa Vicente; y, Geovanny Álvarez, director Escuela San Vicente, son parte de los beneficiados que celebran los beneficios de este proyecto.
Pasaron 50 años para que este sueño de contar con agua potable se hiciera realidad.











