Cada 4 de noviembre la Iglesia Católica celebra a San Carlos Borromeo, patrono diocesano.
En medio de la pandemia del COVID-19, este año 2021 se pudo celebrar esta fiesta con más normalidad y con mayor participación tanto de sacerdotes como de laicos.
En la Eucaristía celebrada este jueves a las 6:00 p.m., Monseñor José Manuel Garita, Obispo de Ciudad Quesada, recordó la famosa y dolorosa peste de Milán, en 1576, en medio de la cual San Carlos hizo tanto bien y llevó consuelo.
Debido a lo anterior pidió al Santo Patrono que interceda, ante el Señor, para superar esta crisis sanitaria de la pandemia que hoy nos aqueja ya casi por dos años.

“Otro aspecto importante que vivimos en la Iglesia, en estos momentos, es el contexto sinodal, tanto a nivel universal como particular, el cual estamos experimentando gracias a la convocatoria del Papa Francisco, para ser una Iglesia en salida, que nos motiva a caminar juntos, a escuchar al Espíritu Santo y a escucharnos a nosotros mismos; camino y experiencia que tiene como objetivo discernir cuál es la voluntad de Dios para cumplir la misión que nos corresponde a todos como bautizados”, expresó el obispo.
Al mismo tiempo, señaló que el legado de San Carlos, sus virtudes y actitudes, involucran a todos para amar más a la Iglesia, a la Diócesis y a entregarse de lleno por ella en el cumplimiento de la misión evangelizadora y pastoral.
“En el contenido de la Palabra de Dios, que hemos escuchado, nos ha quedado muy clara y viva la presencia e imagen del Señor como Buen Pastor, del cual San Carlos fue testimonio fiel y acabado por la intensidad y grandeza de su caridad pastoral”, expresó.
Monseñor Garita, exhortó a que siguiendo el ejemplo de San Carlos Borromeo podamos caminar juntos en medio del contexto que vive la Iglesia, en particular, nuestra Iglesia diocesana.
La invitación es a mostrarnos como una Iglesia cercana, solidaria, de puertas abiertas, compasiva y misericordiosa.












