Este 12 de abril se llevó a cabo una sesión ordinaria del Concejo Municipal de San Carlos, en la cual se volvieron a evidenciar las fricciones entre este órgano y la alcaldesa, Karol Salas.
En general, el conjunto de regidores expresó preocupación debido, a lo que dicen, son atrasos poco comunes en situaciones como la firma de convenios, el giro de dinero a organizaciones del cantón o inconvenientes para la atención al público por parte de la Alcaldía.
Salas, por otra parte, indicó durante sus respuestas a los regidores que las dificultades surgen debido a problemas técnicos jurídicos imprevistos y la existencia de un orden de trabajo establecido en su oficina. Además, se comprometió a responder a los regidores en sesiones posteriores sobre situaciones puntuales.
Al final de la sesión, incluso, la regidora Diana Corrales, del Partido Acción Ciudadana (PAC), solicitó criterio a la asesoría legal del Concejo, mediante una moción aprobada por el mismo, sobre si habría consecuencias sancionatorias para los regidores debido a los supuestos problemas administrativos, mencionados anteriormente.
La regidora propietaria Vanessa Ugalde, del Partido Progreser San Carlos, describió la situación como un cierto “divorcio” entre el Concejo Municipal y la Alcaldía.











