La presencia del Bar Chanis, ubicado en San Luis de Florencia, crea controversia en la comunidad y el caso llegó hasta el Concejo Municipal de San Carlos.
La Asociación de Desarrollo Integral de San Luis presentó el 8 de junio de 2021 una solicitud al Concejo Municipal para que se le negara la patente de servicio de bar a dicho local y el permiso de venta de licores.
Según nota de la Asociación, en el lugar hay “venta de licor, actividades de karaoke, presentaciones en vivo con altísimos volúmenes y peleas de gallos, y estas actividades empiezan alrededor de las 6 y 9 de la noche y terminan hasta las 5 y 7 de la mañana del día siguiente, alterando el orden público de la comunidad de San Luis, ya que causa ruido excesivo, escándalos y gritos, impidiendo el descanso y tranquilidad de las familias”.
En el escrito se señala que el negocio se abrió a finales del año 2020 sin ningún tipo de permiso del Ministerio de Salud ni de la Municipalidad.
Esto lo ratificó Rodrigo Sánchez, presidente de la Junta Directiva de la Asociación, a Noticias En Contacto, pues, como lo respaldan en la nota que envían al Concejo Municipal, los permisos se otorgan el 5 de enero de 2021 para que funcione como bar, por parte del Ministerio de Salud; y luego hay un Permiso Temporal de la Municipalidad otorgado el 22 de febrero de 2021, para Actividades de Restaurante y Servicios de Comidas Móviles.
La directora regional del Ministerio de Salud, Claudia Rosales, comentó que el Área Rectora de Salud de Florencia, otorgó el permiso sanitario de funcionamiento al Bar Chanis, ya que este cumplió con los requisitos para la autorización.
No obstante, agregó que han inspeccionado en cuatro ocasiones el establecimiento debido a las constantes denuncias recibidas.
Durante la gestión encontraron inconvenientes al ingresar, sin embargo, para el 21 de agosto de 2021 procedieron con la emisión de orden sanitaria de clausura y cobro de multa por incumplimiento de las medidas sanitarias.
La carta de denuncia que llega al Concejo Municipal contiene 23 alegatos, en los que la Asociación insiste que el negocio ha funcionado al margen de la ley.
“Aunque obtuvo un permiso del Ministerio de Salud a inicios de enero, no fue sino hasta finales de febrero que obtuvo un permiso Municipal únicamente por un mes y para ventas de comidas, y realmente la actividad era de Bar, es decir venta de licor sin tener el permiso correspondiente”, señalan en la nota.
La Asociación denuncia que las actividades exceden el aforo permitido por el Ministerio, presentan constancia en fotos y videos de la venta de licor, e incluso informan que hubo decomiso de licor realizado por la misma Municipalidad el 30 de abril de 2021.
También denuncian la cantidad masiva y constante de vehículos en una zona residencial, lo cual provoca ruido excesivo y otros inconvenientes para los vecinos.
La regidora Diana Corrales, del Partido Acción Ciudadana, explicó que el propietario del local solicitó a la Municipalidad de San Carlos la patente. El caso fue enviado a la Comisión Permanente de Asuntos Jurídicos, el cual envió un criterio dividido para rechazar la patente, 2 a 1. La patente fue rechazada en Concejo el 9 de agosto.
Corrales agregó que este tipo de patentes se otorgan para que las personas puedan hacer actividades productivas sin que pongan en peligro el orden público.
Añadió que gracias a la Asociación de Desarrollo se logró ver la situación de peligro que estaba ocurriendo en la comunidad por la presencia de este bar ilegal.
Mencionó que en constantes ocasiones la Policía Municipal, la Fuerza Pública y el Ministerio de Salud realizaron operativos, pero no recibieron mayores resultados debido a que no tenían una orden de un juez para poder ingresar a la propiedad.
“Como Municipalidad debemos velar por el orden público en las comunidades por esa razón rechazamos esta patente”, expresó.
El presidente de la Asociación dejó claro que no están en contra del progreso de la comunidad, pero sí de que no se respeten las leyes.
Agregó que en diferentes ocasiones habló con el propietario para expresarle la disconformidad, pero hizo caso omiso.
Pese a la clausura del Ministerio de Salud, el bar continúa funcionado actualmente. “A una persona tan desobediente no se le debería dar la patente”, concluyó Rodrigo Sánchez, presidente de la Asociación de Desarrollo.











