Este jueves 22 de mayo, Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo de la Diócesis de Ciudad Quesada, presidió el inicio de la Parroquia Santa Rita de Casia, en Río Cuarto, con la Fiesta Patronal y la Dedicación del Altar.
Además, tomó posesión, como el primer párroco de esta parroquia, el Pbro. Stward Benavides Cedeño.

En su homilía dirigida a los fieles, Monseñor Garita se refirió al momento como un “día de gracia y de historia para esta comunidad cristiana”.
“El Señor ha querido regalar a esta comunidad una nueva parroquia, la número 19 de nuestra Diócesis, bajo la protección e intercesión de Santa Rita de Casia. Nos reunimos en torno a este altar, que vamos a dedicar o consagrar, para dar gracias y renovar nuestra vida en el Señor que nos convoca, nos reúne y nos envía”, expresó al inicio de su mensaje.
Estuvieron presentes integrantes de la Asociación de Desarrollo Integral; y, el alcalde de Río Cuarto, José Miguel Jiménez Araya, cantón que está de fiesta al cumplir 8 años de creación.
En cuanto al Padre Stward, el obispo mencionó que será “el rostro visible del Buen Pastor entre ustedes, el servidor que, unido a su obispo y en nombre de Cristo, apacentará, acompañará, escuchará y celebrará los misterios de la fe junto a ustedes”.
Los encomendó a ser una comunidad viva y misionera, “una comunidad enraizada en Cristo”.
Monseñor Garita también se refirió a Santa Rita de Casia como modelo que “ilumina de forma especial este camino que hoy empieza esta comunidad parroquial”.
La consideró una mujer de paz en medio del conflicto, de fe en medio de la tribulación, de esperanza en medio del dolor.
“Rita fue esposa, madre, viuda y religiosa. Su vida estuvo marcada por el sufrimiento, pero también por la fe firme y la caridad sin condiciones. Por eso ha sido llamada: la Santa de lo imposible”, expresó.
Se le caracteriza por sus dones de perdón, entrega y paz verdadera.
“El Señor dio a Santa Rita una herida de espina en su frente. Fue muy dolorosa y expelía un olor desagradable, pero ella lo consideraba una gracia divina. Ella oraba así: ‘Oh amado Jesús, aumenta mi paciencia en la medida que aumentan mis sufrimientos’”, añadió Monseñor Garita.
Hacia el final de su mensaje, le recordó al Padre Stward que el Señor le está confiando “esta porción de su pueblo”, para que lleve su misión con paciencia y sabiduría.
“Sé servidor, hermano, guía y padre. Que tu vida sea ejemplo, tu palabra consuelo y tu presencia reflejo del Buen Pastor. Y nunca te olvides de permanecer en la vid, porque sólo desde la unión íntima con Jesús se puede dar fruto”, dijo Monseñor Garita.
Finalmente, pidió la intercesión de Santa Rita de Casia para que acompañe y proteja a la comunidad parroquial y para que la misma crezca con fe, esperanza y amor en el Señor Jesús.












